Banco de Huesos



La donación de órganos es un acontecimiento trascendental en la evolución de la medicina y de la humanidad. Gracias a este generoso acto se han salvado o prolongado vidas de adultos y niños.

El personal del Banco hace explícito el profundo agradecimiento hacia el donante y su familia: la donación constituye un significativo gesto de caridad.

Es indudable que los tejidos no salvan vidas directamente, pero contribuyen notablemente a la reconstrucción de estructuras dañadas  y al mejoramiento de la calidad de vida de pacientes.

La donación de tejidos está emparentada íntimamente con la donación de órganos. Se realiza en el mismo acto y no deja secuelas estéticas al donante.

Existen dos tipos de donantes de tejido músculo-esquelético.

Donantes multiorgánicos: en casos de muerte neurológica o en paro cardiaco no reversible, existiendo la posibilidad de donar no solamente órganos (Ej: corazón, pulmones, páncreas, riñones, hígado) sino también tejidos como el músculo-esquelético, córneas y piel.

Donantes vivos: pacientes que son sometidos a cirugías de reemplazo articular por patología articular (Ej: reemplazo de cadera o de rodilla), donde el segmento sustituído puede ser reutilizado.

TODOS los pacientes, independientemente del tipo de donación, son evaluados minuciosamente de acuerdo con antecedentes personales y familiares (antecedentes de enfermedades: infecto-contagiosas, metabólicas, neurológicas, neoplásicas, antecedentes de medicación, antecedentes sociales, etc. )

EN TODOS los casos, los donantes son evaluados y tipificados según pautas nacionales e internacionales desde el punto de vista serológico: se procura así ofrecer la máxima bioseguridad de los tejidos (HIV I-II, HIV P24, HEPATITIS B, C, D, HTLV, Citomegalovirus, VDRL, Toxoplasmosis, Chagas, Brucelosis).

En el caso de los donantes vivos las pruebas serológicas se repiten a los 90 días de la primera pesquisa.