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Esta ecografía consta de 2 partes:

1. Una ecografía que se realiza a través del abdomen de la embarazada para examinar al bebé y la placenta.

2. Una ecografía transvaginal para examinar el cuello uterino (cérvix) y el flujo sanguíneo hacia la placenta.

Momento en que se realiza: 20-24 semanas

Objetivos

1) DIAGNÓSTICO DE MALFORMACIONES CONGÉNITAS

Durante la ecografía el especialista en medicina fetal realizará una observación detallada del bebé desde la cabeza a los pies, revisando todos los sistemas orgánicos. La gran mayoría de los bebés son sanos y lo más probable es que la tranquilicemos diciéndole que su bebe se desarrolla normalmente.

No obstante, en alrededor de un 2% de los embarazos, el bebé tiene una malformación congénita mayor evidente a las 22-24 semanas. Estos defectos pueden ser en algunos casos incompatibles con la vida o producir una discapacidad considerable, pero la gran mayoría pueden ser tratados mediante cirugía antes o después de nacer.

En todos los casos en los que encontremos un problema, el especialista en medicina fetal se sentará con los padres y les explicará la naturaleza del mismo y sus consecuencias futuras sobre la salud del bebé, así como las opciones terapéuticas disponibles (tanto prenatales como postnatales).

El Hospital Universitario Austral es un centro de alta complejidad que cuenta con servicios de Neonatología, Cirugía Fetal e Infantil, Neurocirugía Infantil, Cardiología Infantil, Cirugía Reparadora Infantil, Urología Infantil y Genética Perinatal, que permiten realizar un seguimiento multidisciplinario de estos casos para ofrecerle la mejor atención médica disponible en nuestro país. El equipo perinatal se reúne todas las semanas para discutir el seguimiento y tratamiento óptimo de todos los casos patológicos y los padres pueden realizar consultas prenatales con los especialistas para obtener asesoramiento personalizado. Nuestros médicos y psicólogos acompañarán a la familia a lo largo de todas las alternativas diagnósticas y terapéuticas.

La ecografía tiene sus limitaciones. La calidad de las imágenes depende de muchos factores: la cantidad de líquido amniótico, la posición del bebé, el peso de la madre y la presencia de una cicatriz abdominal. Es posible que en algunas ocasiones no estemos seguros sobre la presencia y naturaleza de un problema y tengamos que recitarla para hacer ecografías adicionales de seguimiento y/o realizar otros estudios complementarios antes de poder estar seguros del diagnóstico. En muy pocos casos es posible que un bebe nazca con un problema que no haya sido detectado durante el embarazo.

Pero no se asuste, la gran mayoría los bebés son sanos y lo más probable es que le demos buenas noticias!

2) EXAMINAR EL CRECIMIENTO DEL BEBÉ

Durante la ecografía tomaremos muchas medidas de distintas partes del cuerpo del bebé para determinar si el bebé está creciendo normalmente. En los pocos casos en los que el crecimiento del bebé no sea el adecuado, organizaremos ecografías de seguimiento e investigaremos las posibles causas.

3) DETERMINAR LA POSICIÓN DE LA PLACENTA

En el 95% de las pacientes observaremos que la placenta está bien ubicada a esta altura del embarazo y no tendremos que preocuparnos más por su localización. En el 5% restante encontraremos que la placenta es ¨baja¨, es decir que se encuentra cercana al cuello del útero, y necesitaremos evaluar nuevamente su localización durante el tercer trimestre. El crecimiento del útero hace que solamente 1 de cada 5 placentas bajas a las 22 semanas permanezca así cuando volvemos a mirarlas en el tercer trimestre.

4) DETERMINAR EL RIESGO DE PARTO PREMATURO

Uno de los problemas más graves durante el embarazo es el nacimiento prematuro del bebé, especialmente si se produce antes de las 34 semanas. Esto ocurre en 1 de cada 200 embarazos, y si bien la mayoría de los bebés prematuros sobreviven y se desarrollan normalmente, algunos pueden quedar con importantes secuelas o aún morir.  La mejor forma de determinar si una embarazada tiene alto riesgo de experimentar un parto prematuro consiste en medir la longitud del cuello uterino (llamado cérvix) mediante una breve ecografía transvaginal. No es un estudio doloroso y no representa riesgo alguno para la madre o el bebé.

Si encontramos que el cuello uterino se encuentra acortado, realizaremos un seguimiento especial de su embarazo y le ofreceremos distintas opciones terapéuticas tendientes a prolongar el mismo.

Somos uno de los grupos pioneros en la implementación de este screening en forma rutinaria durante la semana 22 en nuestro país. (Link nota)

5) DETERMINAR EL RIESGO DE PREECLAMPSIA Y RESTRICCIÓN DE CRECIMIENTO FETAL

La preeclampsia es un tipo especial de hipertensión que se asocia pérdida de proteínas en la orina durante la segunda mitad del embarazo. Suele aparecer repentinamente y se acompaña en muchos casos de un enlentecimiento en el crecimiento del bebé. Esta complicación afecta a 2 de cada 100 mujeres embarazadas y puede tener implicancias serias para la madre y el bebé. Cualquier mujer embarazada puede tener preeclampsia, sin importar que haya tenido embarazos normales anteriormente o que sea una persona sana.

La mayoría de los embarazos complicados por preeclampsia tienen un resultado favorable. En unos pocos casos la preeclampsia puede volverse peligrosa para la salud de la madre y del bebé, siendo necesario adelantar el nacimiento.

Durante la segunda parte de la ecografía, mediremos el flujo sanguíneo en las arterias uterinas, que son las responsables de llevar la sangre desde la madre hasta el útero y la placenta. Esto lo realizamos durante la misma ecografía transvaginal descrita más arriba en la que medimos el cuello del útero, mediante una técnica ecográfica especial llamada Doppler. Todo el estudio dura unos 2-3 minutos.

El objetivo de esta prueba es predecir si Ud tiene un riesgo aumentado de desarrollar preeclampsia severa o restricción de crecimiento fetal. De ser así, realizaremos un seguimiento especial de su embarazo con evaluaciones periódicas del crecimiento y bienestar fetal, así como de la salud materna.

Este estudio se complementa con el screening para disfunción placentaria que ofrecemos de rutina en la E1 y nos permite personalizar el cuidado de su embarazo.

PREGUNTAS FRECUENTES

¿Es necesario que concurra a la ecografía con la vejiga llena?

No.

¿Cuanto durará la ecografía?

La primer parte dura unos 30 minutos y la segunda, unos 3 minutos. A veces, si el bebé esta en una posición que no nos permite evaluar algún detalle de la anatomía, le pediremos que vaya a caminar una media hora y volveremos a llamarla para completar el estudio.

¿Es obligatorio realizarse la ecografía transvaginal?

No, pero la recomendamos fuertemente a todas las pacientes ,ya que la información que nos brinda este estudio puede cambiar el manejo y resultado de su embarazo.

¿Puedo saber el sexo del bebé?

Por supuesto. Y en caso de querer que sea una sorpresa, evaluaremos los genitales del bebé pero no le revelaremos el sexo.

¿Me darán fotos del bebé?

Sí. También podemos darle un CD o pendrive con fotos 3D sin costo adicional.

¿Necesitaré otra ecografía?

Todas nuestras pacientes tienen una tercera ecografía de rutina a las 30-32 semanas en el tercer trimestre para evaluar fundamentalmente el crecimiento y bienestar fetal.

¿La ecografía detecta todos los posibles problemas?

Lamentablemente no.  Algunos problemas pueden ser muy sutiles para ser identificados, se presentan tardíamente o son funcionales y no tienen manifestación estructural (por ejemplo: autismo, parálisis cerebral, algunos síndromes genéticos y metabólicos). Algunas mujeres preferirán que no se les informe si su bebé tiene una malformación. Su decisión será respetada, pero por favor háganoslo saber antes de comenzar la ecografía.

¿Debo traer mis estudios previos?

Si ya se realizó una ecografia en la Unidad de Medicina Fetal durante este embarazo, no es necesario que la traiga. En caso de que esta sea su primera ecografía con nosotros en el presente embarazo, es muy importante que traiga sus estudios ecográficos previos para poder utilizarlos para fechar correctamente el embarazo y ver si existió algún hallazgos previo.

GRÁFICOS

1. Cervicometría transvaginal

2. Medición del flujo en las arterias uterinas