Captura de pantalla 2015-10-07 10.22.29Momento en que se realiza: 30-32 semanas

Objetivos: 

1) EXAMINAR EL CRECIMIENTO DEL BEBÉ

La mayoría de los problemas de crecimiento fetal ocurren durante el tercer trimestre debido a insuficiencia placentaria. Nuestro programa de screening secuencial de preeclampsia y restricción de crecimiento en el primer y segundo trimestre identificarán a más del 80% de las mujeres que tendrán estas complicaciones antes de las 34 semanas. Sin embargo, en las pocas pacientes en las que la placenta deje de funcionar correctamente en forma más tardía, esta ecografía permitirá diagnosticar estos problemas y establecer un seguimiento más cercano.

En aquellas pacientes que presenten un riesgo aumentado de experimentar problemas en el crecimiento del bebé por tener condiciones preexistentes tales como la diabetes, miomas uterinos, enfermedades crónicas (como hipertensión, hipotiroidismo, anemia severa, colagenopatías, etc) o tengan antecedentes de restricción de crecimiento en un embarazo anterior comenzaremos con las ecografías de crecimiento desde las 28 semanas.

2) EVALUAR EL FUNCIONAMIENTO PLACENTARIO Y EL BIENESTAR FETAL

Además de medir al bebé (biometría), evaluaremos la fisiología fetoplacentaria verificando tres parámetros de bienestar: el flujo sanguíneo en el cordón umbilical y el cerebro (y eventualmente en algunos otros vasos fetales), el volumen de líquido amniótico y los movimientos fetales.

3) DETERMINAR LA POSICIÓN DE LA PLACENTA Y EL CORDÓN

En el 95% de las pacientes habremos verificado en la ecografía del segundo trimestre (E2) que la placenta estaba bien ubicada. En aquellas placentas de implantación baja durante dicha ecografía, reevaluaremos su posición en el tercer trimestre.

En los casos en los que la placenta es posterior puede ser necesario hacer una ecografía transvaginal para estar seguros que la placenta no es previa (cercana al canal del parto). Si este fuera el caso, se porgramará una cesárea. Cuando la placenta es baja, puede ocurrir que el cordón se sitúe delante del canal del parto, lo cual puede ser peligroso para el bebé (“vasa previa”). Verificaremos la posición del cordón y en los casos en los que se sospeche vasa previa tomaremos medidas preventivas para reducir la probabilidad de complicaciones.

4) DIAGNOSTICAR MALFORMACIONES DE PRESENTACION TARDIA 

La mayoría de las malformaciones son detectables en las primeras dos ecografías (E1 y E2). No obstante, algunos problemas del sistema nervioso central, el corazón, del intestino y de los riñones son evidentes sólo durante el tercer trimestre y serían pasados por alto si no hiciéramos esta ecografía. Estos problemas son relativamente raros y en general pueden solucionarse mediante tratamiento quirúrgico postnatal. Conocer su existencia nos permitirá planear la mejor estrategia para el nacimiento con los neonatólogos y cirujanos infantiles.

5) IDENTIFICAR A LAS PACIENTES CON ALTO RIESGO DE PROBLEMAS PLACENTARIOS TARDÍOS

En la mayoría de las embarazadas no hace falta hacer más ecografías después de las 32 semanas. Sin embargo, 1 de cada 20 mujeres experimentará disfunción placentaria tardía que puede manifestarse como preeclampsia o disminución del crecimiento fetal en el tercer trimestre tardío. La medición del flujo en las arterias uterinas nos permite identificar a la mayor parte de estas pacientes y ofrecerles una ecografía adicional a las 36 semanas.

GRÁFICOS:

1. Doppler umbilical

2. Tablas de crecimiento