Nota


Audiometría
Sección: Pruebas Diagnósticas

La audiometría es una técnica utilizada para medir la capacidad de audición. Determina qué tan bien puede oír una persona sonidos de diferentes tonos y volumen. Este examen puede detectar la hipoacusia a una edad temprana y se indica cuando se presenta una dificultad para oír, por la causa que fuera.

La persona que es sometida a la prueba ingresa a una cabina insonora y se coloca unos auriculares que están conectados a un audiómetro. El audiómetro transmite tonos de mayor a menor volumen a través de los auriculares, la persona examinada deberá indicar cada vez que escuche un sonido. La última intensidad reconocida determinará el umbral de audición para esa frecuencia en particular. Normalmente se realiza el examen de cada oído por separado

La mayoría de los sonidos del habla tiene un rango de tonos o frecuencias de  500 a 4 mil Hertz (Hz). Por lo general, las personas con pérdida auditiva tienen más dificultades con los sonidos y consonantes de más alta frecuencia como la S, F, SH, CH y J. El rango normal de audición para los humanos es de aproximadamente 20 a 20 mil Hz.

Del mismo modo, el volumen se mide en decibeles (dB). Una conversación normalmente tiene un rango de entre 45 y 60 dB.

Este examen puede complementarse con una prueba auditiva de conducción ósea de tonos puros que evalúa la situación del conducto óseo: se coloca un vibrador pequeño detrás de la oreja que emite sonidos vibratorios a través de los huesos del cráneo al oído interno. Esto permite detectar pérdidas auditivas atribuibles a causas estructurales u obstructivas, como un tapón de cera.

Puede ser realizada por un audiólogo (profesional no médico en el diagnóstico y manejo de los trastornos auditivos y del equilibrio) o por un otorrinolaringólogo (médico especializado en oído, nariz y garganta).

Se trata de un examen breve e indoloro.


Fuentes: JAMA, Biblioteca Nacional de Medicina de Estados Unidos