¿Hace cuánto tiempo te preocupa ese lunar que apareció de golpe, o bien aquél que cambió su forma o su color?

El cáncer cutáneo es el cáncer más frecuente en el ser humano. De hecho, en los países desarrollados, 1 de cada 3 cánceres que se diagnostican son de piel. Para detectarlo es fundamental controlar los lunares y manchas de la piel. Así, durante el examen de piel es posible advertir cambios de color (dos tonalidades), aumento de tamaño o elevaciones, que deben ser signos de alarma.

Por eso, también hay que prestar mucha atención a otros síntomas como la picazón, signo que debe indicarnos que debemos acudir al médico especialista para ser revisado y descartar la presencia o no de cáncer en la piel.

“Según diferentes series publicadas, los melanomas aparecen sobres lunares pigmentarios previos en un 25% de los casos. Esto habla a las claras sobre la importancia del diagnóstico precoz sobre este tipo de lunares; y la posibilidad de aplicar medicina preventiva”, comentó el Dr. Raúl Valdez, médico dermatólogo del Hospital.
La exposición al sol y a las camas solares

Uno de los factores de riesgo más influyentes en las lesiones de piel es la exposición a la radiación ultravioleta (RUV), ya sea proveniente del sol o de fuentes artificiales como las camas solares. Está demostrado que el uso de éstas aumenta el riesgo de padecer cáncer de piel. En diversos estudios se ha demostrado que quienes se han expuesto a ellas antes de los 30 años de edad, tienen un riesgo 75% mayor de padecer melanoma respecto de los que nunca las han usado.

Asimismo, se ha demostrado que las camas solares contribuyen al desarrollo de otros cánceres de piel distintos al melanoma, como el carcinoma basocelular (representa el 80% de los cánceres de piel) y el espinocelular (corresponde a casi un 15%).

“Si el melanoma no es diagnosticado a tiempo puede generar metástasis a ganglios u otros órganos, e inclusive llevar a la muerte”, esgrimió la Dra. Ana De Pablo, médica dermatóloga del HUA.

“La intervención fundamental tiene que ver con modificar las conductas frente a la exposición ultravioleta creando un cambio de hábito. Fundamentalmente niños, adolescentes y adultos jóvenes (menores de 24 años),  sobre todo cuando tienen piel clara, deben evitar la exposición solar directa entre las 10:00 y las 16:00, emplear protectores solares de amplio espectro, de FPS mínimo 30, usar sombreros de ala ancha, ropa protectora y evitar las camas solares”, detalló la especialista.

*Dr. Raúl Valdez
Médico dermatólogo
Hospital Universitario Austral
rvaldez@cas.austral.edu.ar

*Dra. Ana De Pablo
Médica dermatóloga
Hospital Universitario Austral
ADEPABLO@cas.austral.edu.ar