Pronóstico y beneficios del transplante

Si el trasplante tiene éxito, usted ya no necesitará aplicarse inyecciones de insulina, ni verificar su azúcar en la sangre diariamente ni seguir una dieta para diabéticos. Hay evidencia que sugiere que las complicaciones de la diabetes, como la retinopatía diabética, pueden no empeorar -e incluso pueden mejorar- después de un trasplante de páncreas y riñón. Hay que tomar fármacos para prevenir el rechazo del páncreas y el riñón donados por el resto de la vida del paciente.