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Descripción

La obesidad y el sobrepeso se definen como una acumulación anormal o excesiva de grasa que puede ser perjudicial para la salud. El índice de masa corporal o IMC -el peso en kilogramos dividido por el cuadrado de la talla en metros (kg/m2)- es una indicación simple de la relación entre el peso y la talla que se utiliza frecuentemente para identificar el sobrepeso y la obesidad en los adultos, tanto a nivel individual como poblacional.
La Organización Mundial de la Salud (OMS) define el sobrepeso como un IMC igual o superior a 25, y la obesidad como un IMC igual o superior a 30. Estos umbrales sirven de referencia para las evaluaciones individuales, pero hay pruebas de que el riesgo de enfermedades crónicas en la población aumenta progresivamente a partir de un IMC de 21.
La obesidad se presenta con el transcurso del tiempo, cuando se ingieren más calorías que aquellas que se consumen. El equilibrio entre la ingestión de calorías y las calorías que se pierden es diferente en cada persona. Entre los factores que pudieran inclinar el equilibrio se incluyen la constitución genética, el exceso de comer, el consumo de alimentos ricos en grasas y la falta de actividad física.
A mayor IMC mayor el riesgo de padecer otras enfermedades y complicaciones médicas tales como:

– Hipertensión arterial
– Niveles de colesterol y triglicéridos elevados
– Resistencia a la insulina, síndrome metabólico y diabetes
– Angina de pecho
– Infarto cardíaco
– Insuficiencia cardíaca
– Arritmias
– Accidentes cerebrovasculares
– Problemas circulatorios – Trombosis (formación de coágulos dentro de venas o arterias)
– Hígado graso o esteatosis hepática – Cirrosis hepática
– Litiasis vesicular (piedras en la vesícula)
– Trastornos hormonales – Infertilidad – Impotencia sexual
– Trastornos del sueño – Apneas del sueño
– Distintos cánceres (próstata, colon, mama, riñón, vesícula, linfomas, útero)
– Artrosis – dolores lumbares – hernias
– Riesgo quirúrgico aumentado
           – Complicaciones en un postoperatorio

La Obesidad Mórbida o Sobrepeso Severo o Extremo es cuando hay un exagerado sobrepeso, cuando el IMC es mayor a 35. En este tipo de obesidad los tratamientos convencionales o conservadores (dietas, ejercicio, modificación de la conducta, medicación), no son efectivos. El único tratamiento, que permite mantener a largo plazo la disminución de peso, mejorar las enfermedades asociadas y la calidad de vida, es la Cirugía de la Obesidad o “Bariátrica”.

La obesidad durante la infancia y adolescencia es el resultado de una compleja interacción entre los factores genéticos, psicológicos, ambientales, y factores socioeconómicos. Factores como el estado de salud y el ambiente en que se desarrolla el niño, juegan un papel principal en la génesis de la obesidad.


Síntomas:

Por lo general, el aumento de peso sucede a través del tiempo. Algunos de los signos del sobrepeso o de la obesidad son:

– La ropa queda apretada y se necesitan talles más grandes
– La balanza muestra que ha habido un aumento de peso
– Hay exceso de grasa en la cintura
– El índice de masa corporal y la circunferencia de cintura son más altos que lo normal.
– Signos y síntomas de otros procesos patológicos asociados a la obesidad
– Problemas psicológicos: depresión, baja autoestima, entre otros
– Cansancio
– Síndrome de Apnea del sueño
– Complicaciones articulares


Prevención y Tratamiento:

La mejor forma de tratar la enfermedad es previniéndola, identificando precozmente a los pacientes en los que comienza a cambiar el peso. Los médicos consideran que el obeso debe ser considerado como un enfermo crónico que requiere un tratamiento a largo plazo, con normas alimentarias, modificación de los hábitos de conducta, ejercicio físico y terapia farmacológica –si lo necesita-.

Es necesario consolidar la pérdida de peso a largo plazo, y además, reducir el riesgo de muerte prematura, de enfermedad cardíaca, metabólica y vascular; controlando las enfermedades y problemas asociados.

En ciertos casos, los médicos pueden decidir que, además de cambiar la dieta y realizar ejercicio físico, es necesario completar el tratamiento con fármacos, que deben ser administrados con una dieta moderadamente hipocalórica y equilibrada.

El  nutricionista puede enseñar acerca de las opciones de alimentos saludables, tamaños apropiados de las porciones y nuevas maneras de preparar los alimentos.

Una combinación de dieta y ejercicio (cuando se cumple) parece funcionar mejor que cualquiera de las dos opciones en forma independiente. Hay que evitar el estilo de vida sedentario aumentando el nivel de actividad. Para los adultos es recomendable:

– Realizar ejercicio aeróbico durante al menos 30 minutos al día, tres veces a la semana.
– Caminar o andar en bicicleta, en lugar de manejar o utilizar medios públicos de transporte.
        – Subir las escaleras en lugar de usar un ascensor o una escalera mecánica.
– Consultar siempre con el médico antes de empezar un programa de ejercicios.

Para los chicos en edad escolar se recomienda al menos una hora al día de ejercicios o juegos que involucren la actividad física. En los últimos años se registró en casi todos los países del mundo un descenso del promedio de actividad física que realizan los chicos porque permanecen más horas frente al televisor o la computadora. La OMS recomienda revertir esta tendencia en el estilo de vida y estimular a los chicos a realizar más ejercicios, restando horas a la TV y la computadora.

La cirugía para bajar de peso puede ser una opción cuando hay un exagerado sobrepeso y no se ha podido adelgazar a través de la dieta y el ejercicio. Sin embargo, estas cirugías no son una “solución rápida” para la obesidad. El paciente debe comprometerse con una dieta y ejercicio después de la cirugía.
Tipos de Cirugía Bariátrica
Las técnicas más utilizadas en cirugía Bariátrica se basan en dos principios:

– Restricción alimentaria: mediante la reducción de la capacidad del estómago, el paciente ingiere menor cantidad de alimento, ya que se sacia antes.
– Mala absorción gástrica: haciendo que los alimentos dejen de pasar por determinados tramos de estómago e intestino, se busca la disminución de la absorción del alimento ingerido.

En base a estos principios se establecen tres tipos de técnicas de cirugía bariátrica:
– Restrictivas: Balón, Banda gástrica ajustable, Tubo o Manga Gástrica o SleevesGastrectomy.
– Malabsortivas: Scopinaro clásico y derivación biliopancreática sin gastrectomía distal, así como cruce duodenal.
– Mixtas: Bypass gástrico en Y de Roux (combina la restricción de estómago pequeño con la malabsorción).

La cirugía bariátrica utiliza habitualmente el abordaje por laparoscopia para la realización de sus técnicas y reintervenciones, ya que es más segura y más cómoda para el paciente.

Después de la cirugía el paciente asistirá a controles periódicos con el apoyo nutricional, psicológico y de acondicionamiento físico del grupo de especialistas de la obesidad.


Fuentes: Organización Mundial de la Salud, Biblioteca Nacional de Medicina de Estados Unidos, Institutos Nacionales de Salud (EE.UU), Instituto Nacional del corazón, los pulmones y la sangre (EE.UU), Asociación Internacional para el Estudio de la Obesidad.

 

 

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