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Descripción

La varicela es una infección que causa un sarpullido con ampollas que dan picazón, y puede estar acompañada por síntomas seudogripales. Es causada por el virus Varicela-zóster (VZV), que entra al cuerpo a través de la boca y la nariz después de estar en contacto con alguien infectado. Se adquiere usualmente en la infancia y permanece “dormido” o latente en el organismo por el resto de la vida. En edades avanzadas puede “despertarse” o reactivarse, y producir “culebrilla”, enfermedad médicamente conocida como herpes zoster.
La erupción comienza con varios bultos rojos pequeños que parecen granos o picaduras de insectos. Luego, se transforman en ampollas frágiles que contienen un líquido transparente, que se torna turbio. Cuando las ampollas se revientan, dejan pequeñas heridas abiertas que, al secarse, generan una costra de color marrón.
Es contagiosa desde aproximadamente dos días antes de que aparezca la erupción y hasta que todas las ampollas desarrollan costra. Por lo general, los síntomas desaparecen por sí solos. Sin embargo, debido a que la infección es muy contagiosa, se recomienda que el paciente permanezca en su casa y descanse hasta que no haya más síntomas.
Por lo general, el pronóstico es excelente cuando no hay complicaciones, entre las cuales figuran:
– Las mujeres que contraen varicela durante el embarazo están en riesgo de una infección congénita del feto.
– Los recién nacidos están en riesgo de infección grave si están expuestos y sus madres no son inmunes.
– Puede presentarse una infección secundaria de las ampollas.
– La encefalitis es una complicación seria pero poco común.
– Otras posibles complicaciones de la varicela son síndrome de Reye, neumonía, miocarditis y artritis transitoria.
– La ataxia cerebelosa puede aparecer durante la fase de convalecencia o posteriormente. Este trastorno se caracteriza por una marcha muy inestable.
Una vez que una persona tuvo varicela, casi siempre desarrolla inmunidad para toda su vida, lo que significa que generalmente no tiene varicela nuevamente.

Síntomas
Los síntomas de la varicela comienzan entre 10 y 21 días después de que la persona está expuesta a la enfermedad. Típicamente incluye fiebre y una sensación de malestar general. A esto rápidamente le sigue la aparición de bultos rojos que causan prurito; estos bultos rápidamente se llenan de líquido y se reconocen fácilmente como varicela. Estas ampollas en la piel son redondas, de alrededor de 5 a 10 milímetros de un lado al otro, con una base roja. Aparecen en varias etapas durante los días posteriores y finalmente hacen costra en los siguientes 7 a 10 días. Pueden aparecer en cualquier lugar de la piel, hasta dentro de la boca, de la garganta o de la vagina. Algunos pacientes tienen sólo 50 ampollas o menos; otros tienen demasiadas como para contarlas.
La mayoría de las ampollas de varicela no dejarán cicatrices a menos que resulten infectadas con bacterias a causa del rascado. Algunos niños que hayan recibido la vacuna aún desarrollarán casos leves de varicela. Sin embargo se recuperan mucho más rápidamente que los adultos y solo tienen muy pocas ampollas (menos de 30). Estos casos con frecuencia son difíciles de diagnosticar; sin embargo, estos niños aún pueden transmitirles la varicela a otros.

Prevención y tratamiento

La varicela era considerada como una enfermedad inevitable para los niños, lo que significaba que todos la padecerían. Sin embargo, desde que existe la vacuna, esta enfermedad puede prevenirse fácilmente y tiene aprobación para su uso en la mayoría de los niños de 12 meses o más. También pueden recibirla los adolescentes y los adultos que no hayan tenido varicela.

No debe vacunarse a niños con leucemia u otros cánceres, a las personas con un sistema inmune debilitado debido a una enfermedad o a la utilización de medicamentos, a las que toman dosis altas de glucocorticoides, a las embarazadas y a los bebés de menos de un año de edad.

El tratamiento de la varicela se centra principalmente en el alivio de la molesta picazón que causa y en impedir que las ampollas reventadas se infecten. Los baños con avena y la loción de calamina pueden ayudar a reducir el prurito. Es importante cortar las uñas para disminuir el riesgo de infección y de cicatrices que deriven del rascado. Si no se puede controlar la picazón con baños y lociones, los antihistamínicos orales (por boca), como la difenhidramina, pueden producir cierto alivio.

Nunca hay que darle aspirina a alguien que pueda tener varicela porque puede causar el síndrome de Reye, una enfermedad que puede ser fatal. También está contraindicado el ibuprofeno porque está asociado a infecciones secundarias más graves. El paracetamol se puede utilizar. Algunas veces, las ampollas de la varicela pueden infectarse con bacterias y requieren de tratamiento con antibiótico.

En casos de mayor gravedad y complicaciones, los médicos pueden evaluar la administración de antivirales específicos para atenuar la enfermedad. Para que funcionen bien, generalmente se debe iniciar el tratamiento dentro de las primeras 24 horas de la erupción.

Después de la exposición al virus de la varicela puede administrarse inmunoglobulina varicela-zoster (IGVZ) para reducir su gravedad en personas que corren el riesgo de desarrollar complicaciones graves.

Hasta que todas las ampollas de varicela hayan formado costra o se hayan secado, hay que evitar jugar con otros niños, regresar al colegio o retornar al trabajo.
La varicela, generalmente, es una infección leve, y la piel vuelve a su estado normal en dos o cuatro semanas. Si la persona se rasca, las ampollas pueden dejar cicatrices más evidentes. En algunos casos, la varicela puede causar infecciones más serias que requieren hospitalización y que a veces llevan a discapacidades a largo plazo y la muerte.


Fuentes: Harvard Health Publications, Fundación Centro de Estudios Infectológicos, Biblioteca Nacional de Medicina de Estados Unidos, Fundación Nemours, The Journal of the American Medical Association, American Academy of Pediatrics, American Academy of Dermatology,  Centers for Disease Control and Prevention-National Immunization Program.

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