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¿Qué es la cirugía laparoscópica?

El abordaje quirúrgico convencional o abierto de las enfermedades del abdomen es mediante una incisión de mayor o menor tamaño que determina la acción directa del cirujano con sus manos dentro de la cavidad abdominal. La cirugía laparoscópica (mirar adentro de la cavidad abdominal) implica incisiones muy pequeñas de 5 a 10 mm a través de las cuales se coloca una óptica conectada a una cámara de video y pequeños instrumentos permitiendo ejercer al cirujano sus acciones sin tocar con sus manos las vísceras y guiándose en un monitor con las imágenes de la videocámara.

 

¿Qué significa que sea una técnica “mínimo invasiva”?

El significado de esta expresión pone de manifiesto la pequeña agresión a la que son sometidos los pacientes en comparación a las grandes incisiones de las cirugías convencionales abiertas.


¿Cuáles son sus aplicaciones?

Cuando comenzamos a realizar la cirugía laparoscópica eran pocos los órganos que podían abordarse con este método. Pero en la medida que los especialistas en esta técnica fuimos adquiriendo experiencia y seguridad hasta llegar a la situación presente, en la que prácticamente no quedan órganos ni patologías que no puedan ser, al menos, explorados mediante la laparoscopía. En realidad la cirugía laparoscópica no debería considerarse una técnica quirúrgica en sí misma, sino una herramienta de las tantas que se encuentran a disposición del cirujano para abordar la problemática quirúrgica. El estándar de cuidado sigue siendo la seguridad del paciente y la calidad de los resultados. Es decir que la cirugía laparoscópica debe al menos garantizar la misma seguridad y los mismos resultados que la cirugía abierta o convencional.   

 

¿Cuáles son las indicaciones más comunes o habituales para esta técnica quirúrgica?

Las técnicas más habituales son la colecistectomía laparoscópica (operación de la vesícula), la apendicetomía (operación del apéndice) la hernioplastía laparoscópica (de las hernias de la pared abdominal), las operaciones sobre las hernias del estomago (hernias hiatales), las colectomías (operaciones sobre el intestino grueso), la suprarrenalectomía (de la glándula suprarrenal), entre otras correspondientes a la especialidad de cirugía general. Los cirujanos torácicos, los urólogos y los ginecólogos utilizan también esta herramienta en forma sistemática.


¿Qué ventajas tiene sobre la cirugía tradicional?


La primera ventaje significativa es la gran disminución de la agresión quirúrgica. Lo que determina mucho menos dolor y molestias permitiendo que el paciente pueda deambular, e ingerir alimentos tempranamente. Disminuye así la cantidad de días de hospitalización y le permite al paciente reiniciar sus tareas habituales deportivas o laborales en un periodo mucho más corto que con la cirugía convencional. Además, el abordaje laparoscópico disminuye complicaciones derivadas de la cirugía, como las infecciones de la herida quirúrgica, las hernias incisionales, así como también las obstrucciones intestinales provocadas por las cicatrices internas (bridas) que con la cirugía laparoscópica se generan en mucha menor medida que con la convencional. El menor de los beneficios desde el punto de vista estrictamente médico, pero de gran importancia para los pacientes es el cosmético, pues en general es incomparable estéticamente una pequeña cicatriz de 0.5 cm con una gran incisión de 35 cm.


¿Existen riesgos o complicaciones inherentes a este tipo de cirugía?

Como cualquier procedimiento que el hombre realiza, la cirugía laparoscópica tiene sus riesgos inherentes al tipo de cirugía que se realice. En general estos riesgos están relacionados con la eficiencia y calidad de la tecnología que se usa, tanto para realizar el procedimiento directamente (laparoscopio, cámaras, insufladores de CO2, fibra óptica, instrumental, electrobisturí, bisturís que utilizan generadores de energía no convencionales como ultrasónicos o bipolares, etc) como aquellos que se utilizan para controlar al paciente (saturómetro de oxigeno, capnógrafo, electrocardiógrafo, aparatos que miden la concentración de los distintos gases espirados por el paciente, etc); y con la experiencia y entrenamiento del equipo quirúrgico. Así, para cada procedimiento en particular están descriptas curvas de aprendizaje que determinan el número y el tipo de procedimientos requeridos para conseguir óptimos resultados.


¿En qué casos no es recomendable hacer una cirugía laparoscópica y se indica una tradicional?

Prácticamente no quedan procedimientos habituales que no deban o puedan realizarse por cirugía laparoscópica. Hoy en día, cuanto menos el procedimiento laparoscopio puede iniciar una cirugía permitiendo explorar toda la cavidad abdominal sin realizar una gran incisión, que seria necesaria para esto, permitiendo eventualmente implantar incisiones más pequeñas y en el sitio más adecuado. La cirugía de transplante y la cirugía de grandes masas tumorales palpables hoy por hoy sigue siendo patrimonio de la cirugía convencional.

 

Dr. Marcelo Terres
Jefe de Cirugía General del Hospital Universitario Austral

Acreditado por Joint Commission InternationalOAAMiembro de la Red Global de Hospitales Verdes y Saludables