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¿Qué es un transplante de pulmón?

El transplante de pulmón es una cirugía mediante la cual es posible reemplazar uno o ambos pulmones enfermos, por otros pulmones sanos de un donante. El transplante de pulmón también puede involucrar el transplante de corazón-pulmón en un solo bloque.

¿En qué casos se indica un trasplante de pulmón?

Constituye una opción terapéutica a considerar en pacientes con enfermedad pulmonar avanzada, con expectativa de vida menor a los dos años y una vez agotados todos los recursos terapéuticos.

¿Cuál es la o las causas más frecuentes para la indicación de un trasplante de pulmón?

Entre las indicaciones más frecuentes se encuentra la enfermedad pulmonar obstructiva crónica (EPOC), la fibrosis pulmonar idiopática, la fibrosis quística y la hipertensión pulmonar primaria.

¿Qué pacientes son buenos candidatos para este tipo de trasplante?

El receptor de trasplante pulmonar debe superar el procedimiento quirúrgico y tolerar la inmunosupresión posterior. Se consideran contraindicaciones absolutas la presencia de: enfermedad neoplásica en los últimos dos años; disfunción avanzada e intratable de otro órgano vital como el corazón, hígado o riñón; infección por el virus de la hepatitis B, C o HIV; deformidades significativas de la caja torácica; falta de adherencia a los tratamientos médicos; trastornos psiquiátricos o psicológicos intratables y adicción a sustancias tales como alcohol, tabaco o narcóticos en los últimos 6 meses. La edad mayor a 65 años constituye una contraindicación relativa. El resto de las situaciones clínicas deben ser valoradas individualmente en cada paciente.

¿Quiénes pueden ser donantes?

Los potenciales donantes de órganos son personas que fallecen en unidades de cuidados intensivos en situación de muerte encefálica. Los criterios de selección que debe cumplir un donante óptimo para trasplante de pulmón incluyen en líneas generales: edad menor de 55 años, radiografía de tórax normal, correcto intercambio gaseoso expresado en una relación entre la presión arterial de oxígeno y la fracción inspirada de oxígeno mayor a 300 mmHg, fibrobroncoscopia sin evidencia de secreciones purulentas o broncoaspiración, no traumatismo torácico o contusión pulmonar grave, no cirugía torácica previa en el pulmón a extraer (relativo), no historia previa de malignidad, ni enfermedades sistémicas, no historia “significativa” de fumador, serología para HIV y Hepatitis B negativo.

¿Qué implica la compatibilidad entre donante y receptor?

A fin de minimizar el efecto de rechazo en los trasplantes se tiene en cuenta la compatibilidad entre donante y receptor, del grupo sanguíneo y el complejo mayor de histocompatibilidad también llamado sistema HLA. Además se realizan mediciones antropométricas y de volúmenes pulmonares para elegir el receptor más adecuado.

¿En qué consiste la cirugía?

La cirugía se realiza a través de una incisión amplia en el tórax, llamada toracotomía, que en la mayoría de los casos sigue el pliegue ubicado por debajo de las mamas o del pectoral (pliegue submamario). Comienza con la extirpación del pulmón nativo más enfermo seguida del implante del nuevo pulmón, una vez finalizado se procede de la misma manera con el otro lado. Siempre se realiza bajo anestesia general y a veces puede requerir bomba de circulación extracorpórea. Terminada la cirugía el paciente es trasladado a la unidad de cuidados intensivos dormido y conectado a un respirador para comenzar su recuperación postoperatoria.

¿Cuáles son los riesgos de este trasplante?

Las complicaciones post-operatorias más frecuentes son la disfunción precoz del injerto, las infecciones, el rechazo agudo, las alteraciones de la unión bronquial o vascular, y la parálisis diafragmática. Entre las complicaciones tardías la principal es la bronquiolitis obliterante.

¿Cuáles son las posibilidades de recuperación?

Para la mayoría de las personas la calidad de vida mejora después de un trasplante de pulmón. Las sobrevidas globales actuales en los centros de mayor experiencia mundial, alcanzan casi el 80% al año y el 50% a los 5 años.

¿En qué consiste la terapia con inmunosupresores y por qué se indica?

La inmunosupresión es la inhibición del sistema inmunológico mediante fármacos llamados inmunosupresores. Luego de un transplante, el cuerpo rechazará el nuevo órgano por ser diferente al original, atacándolo a través de una respuesta inmune. El objetivo de la terapia inmunosupresora es bloquear esta respuesta. Se utilizan protocolos que combinan varias drogas con el fin de conseguir un efecto inmunosupresor adecuado con la menor dosis posible y disminuir los efectos colaterales e infecciones.

Dr Juan Braga Menéndez

Cirujano Torácico

Hospital Universitario Austral

Acreditado por Joint Commission InternationalOAAMiembro de la Red Global de Hospitales Verdes y Saludables