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La mamografía es el mejor de los métodos de diagnóstico por imágenes que se dispone en la actualidad para la detección de lesiones mamarias mínimas, fundamentalmente de pequeños carcinomas que se manifiestan solamente por microcalcificaciones ó tumores menores de 1cm. de diámetro, no palpables durante el examen médico.
Consiste en una exploración diagnóstica de imagen por rayos X de la glándula mamaria, mediante aparatos denominados mamógrafos. La mamografía expone a la mujer a una dosis muy baja de rayos X. La dosis es mucho más baja que el nivel natural de radiación que se recibe del medio ambiente durante un año.
Dos recientes avances a la mamografía tradicional incluyen la Mamografía digital y la detección asistida por computadora:
La Mamografía digital, también llamada mamografía digital de campo completo (MDCC), es muy similar a la fotografía digital. El equipo toma una imagen electrónica de la mama y la envía a una computadora donde la almacena para ser analizada por el Médico Radiólogo. Como es una imagen digital, ésta puede ser procesada utilizando un software especial para observar zonas específicas con mayor detalle y con mayor contraste que las placas convencionales.
Los sistemas de detección asistida por computadora (AC) utilizan una imagen mamográfica digitalizada que puede obtenerse ya sea de un mamograma convencional o adquirido digitalmente y analiza las imágenes en busca de áreas de densidad anormal o calcificaciones que pueden resultar sospechosas, y marca dichas zonas funcionando como un segundo médico radiólogo, ofreciendo una doble lectura del examen.
Las distintas organizaciones de la especialidad recomiendan:
– No programar una mamografía para la semana anterior al período si las mamas están normalmente sensibles durante ese tiempo. El mejor momento es una semana después de la menstruación.
– Siempre informar si existe la posibilidad de estar embarazada.
– No utilizar desodorante, talco en polvo o loción debajo de los brazos o en las mamas el día del examen. Esto puede aparecer en el mamograma como manchas de calcio.
– Describir cualquier síntoma o problema en las mamas al tecnólogo que realiza el examen.
– Si es posible, tener a disposición del radiólogo mamografías anteriores.
– Las mujeres con implantes deben preguntar si el establecimiento utiliza técnicas especiales diseñadas para acomodarlos. Los tecnólogos y los radiólogos con experiencia saben cómo comprimir cuidadosamente las mamas para mejorar la visualización sin romper el implante.
Durante la mamografía, un tecnólogo radiológico especialmente calificado posicionará las mamas de la paciente (de a una por vez) en una plataforma especial y estará comprimida entre dos placas de plástico. Las placas presionan al seno haciéndolo más plano. Esto puede causar alguna molestia, pero cuanto más plana esté la mama, mejor será la imagen que se tome. El procedimiento completo tarda sólo unos pocos minutos. Se realiza en pacientes ambulatorios.
La mamografía además de utilizarse para evaluar a una paciente con resultados clínicos anormales -tales como nódulos o bultos en las mamas-descubiertos por la mujer o su médico; juega un papel central en la detección temprana del cáncer de mamas ya que puede mostrar los cambios en las mamas hasta dos años antes de que el profesional o paciente los adviertan.
Las indicación actual es realizar controles clínico-mamográficos anuales a partir de los 40 años y en mujeres con riesgo aumentado desde los 35.

Fuente: Sociedad Argentina de Mastología, Radiological Society of North America y The American College of Obstetricians and Gynecologists.

 

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