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Enciclopedia Médica Vacunas

Vacuna Antirrábica

La rabia es una enfermedad provocada por un virus. Se contrae el 99 por ciento de las veces por la mordedura de un perro infectado o mediante el contacto de la piel lastimada con la saliva de un animal infectado. Se trata por lo tanto de una zoonosis, es decir, una enfermedad transmitida al hombre por los animales.

Cada año mueren en el mundo más de 55 mil personas por la rabia, en su mayor parte en Asia y África. Una vez que aparecen los síntomas, resulta casi siempre mortal. Aunque pueden ser afectadas personas de cualquier edad, la rabia es más frecuente en niños menores de 15 años.

Se recomienda la inmunización con la vacuna antes de viajar a zonas de alto riesgo, es decir, países o regiones en los que hay una alta población de animales infectados; también a personal de laboratorio en contacto con el virus, veterinarios o personas que manipulan animales en zonas afectadas y los niños que vivan o visiten zonas de alto riesgo.

Cuando se produce una mordedura o hay contacto con un animal potencialmente infectado por el virus, la persona deberá ser vacunada. Esta es hasta ahora la única forma de tratamiento de la rabia y permite neutralizar el virus antes de que logre atacar el cerebro, ya que la enfermedad resulta irreversible y mortal cuando esto sucede. Es decir que resulta fundamental aplicar rápidamente la vacuna una vez que se produjo el contagio, o la potencial infección.

Esquema de aplicación

Preexposición: se indica a viajeros que se desplacen a zonas de alto riesgo. Se aplicarán 3 dosis, las dos primeras con un intervalo de 7 días y la tercera con un intervalo de 7 o 14 días.

En caso de una mordedura o cualquier otra forma de exposición a la enfermedad: aunque no en todos los casos es posible encontrar al animal para verificar si es portador de la enfermedad, ante la inexistencia de la certeza de que está libre del virus, deberá aplicarse la vacuna.

Las personas no vacunadas previamente deberán recibir 5 dosis con los siguientes intervalos: 0, 3, 7, 14 y 28 días.

Las personas vacunadas previamente con las 3 dosis de la vacuna deberán completar con 2 dosis más luego de la exposición a la enfermedad con un intervalo de 3 días.

Se consideran exposiciones leves aquellas que corresponden a lesiones en el tórax, miembros inferiores y superiores, con excepción de las puntas de los dedos. En estos casos el período de incubación es más largo porque la lesión se produjo lejos del cerebro.

Se consideran exposiciones graves las que involucran lesiones en la cara, cuello, punta de los dedos, mucosas y personas inmunocomprometidas. Se presume que en estos casos el período de incubación será breve.

En algunos casos la vacuna antirrábica puede aplicarse simultáneamente a una dosis de inmunoglobulina antirrábica humana.

Forma de aplicación

Se aplica por vía intramuscular en el brazo a los adultos y a los niños que caminan. En el muslo a los bebés.

Efectos adversos y contraindicaciones

Pueden producirse efectos adversos hasta 72 horas después de la aplicación. Puede presentarse dolor, hinchazón y enrojecimiento en el sitio de aplicación. Con poca frecuencia puede haber cefaleas, náuseas, dolor abdominal, dolores musculares y febrícula.

No deben recibir la vacuna de preexposición personas con fiebre mayor a 38 grados en las 24 horas previas a la aplicación de la vacuna, ni personas que presenten hipersensibilidad a alguno de los componentes de la vacuna.
No existen contraindicaciones para la aplicación de la vacuna toda vez que se haya producido la exposición a la enfermedad.

Fuente: OMS, Stamboulian, www.vacunacion.com.ar, www.salud.bioetica.org

 

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