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18 May 2026

Día Mundial de las Enfermedades Inflamatorias Intestinales: las señales que muchas veces se subestiman

Crohn y colitis ulcerosa pueden demorar meses —o incluso años— en recibir un diagnóstico correcto. En el Día Mundial de las Enfermedades Inflamatorias Intestinales, un repaso por síntomas, complicaciones y tratamientos disponibles.

Compartir una comida sin preocupación, sostener una jornada laboral, hacer un viaje o simplemente proyectar el día con tranquilidad son libertades que solemos dar por sentadas… hasta que algo las vuelve inciertas. Para quienes conviven con una enfermedad inflamatoria intestinal (EII), el desafío cotidiano muchas veces pasa por recuperar esa previsibilidad perdida.

Cada 19 de mayo, el color púrpura visibiliza esta realidad en el Día Mundial de las Enfermedades Inflamatorias Intestinales, una fecha que pone el foco en patologías como la enfermedad de Crohn y la colitis ulcerosa. Se trata de condiciones crónicas que, aunque poco frecuentes, pueden alterar rutinas, condicionar vínculos, afectar el trabajo y erosionar la calidad de vida.

A menudo, estas patologías aparecen en personas jóvenes y todavía pueden demorarse meses —o incluso años— en recibir un diagnóstico correcto. Gran parte de esa demora se explica porque sus señales suelen atribuirse erróneamente al estrés o a cuadros digestivos frecuentes, lo que lleva a minimizar o normalizar síntomas que requieren atención especializada.

Sobre señales de alerta, diagnóstico precoz y tratamientos que están transformando la vida de muchos pacientes, conversamos con el doctor Germán Rainero, coordinador del Servicio de Gastroenterología y Endoscopia Digestiva y de la sección de Enfermedades Inflamatorias Intestinales del Hospital Universitario Austral. Porque vivir con EII es, muchas veces, aprender a convivir con lo imprevisible: con el cansancio profundo que no cede con el descanso, la incertidumbre frente a un brote y el impacto que la enfermedad puede tener también en la salud emocional y los vínculos. 

Día Mundial de las Enfermedades Inflamatorias Intestinales: las señales que muchas veces se subestiman
Cada 19 de mayo, el color púrpura visibiliza a las enfermedades inflamatorias intestinales en todo el mundo.

¿De qué hablamos cuando hablamos de enfermedades inflamatorias intestinales?

Dr. Rainero: Las enfermedades inflamatorias intestinales (EII) son patologías crónicas en las que el intestino se inflama por una alteración del sistema inmune. En términos simples, se trata de una respuesta exagerada del sistema inmune en personas con cierta predisposición, lo que genera una inflamación persistente en la mucosa intestinal. Esa inflamación puede producir lesiones como úlceras o erosiones, responsables de síntomas como diarrea, sangrado, dolor abdominal o urgencia evacuatoria. 

Las dos formas principales son la colitis ulcerosa, que afecta el colon y el recto, y la enfermedad de Crohn, que puede comprometer cualquier sector del tubo digestivo, desde la boca hasta el ano, aunque con mayor frecuencia afecta el intestino delgado y/o el colon.

En Argentina, están consideradas enfermedades poco frecuentes, es decir, aquellas cuya prevalencia es igual o menor a un caso cada 2000 habitantes, aunque están aumentando los casos en toda América Latina. Si bien no existe una cura específica, con el tratamiento adecuado pueden mantenerse asintomáticas durante largos períodos.

¿Qué las causa?

Dr. Rainero: No se conoce una causa única. Son patologías multifactoriales en las que intervienen la predisposición genética, cambios en la microbiota intestinal, factores ambientales, infecciones previas, alimentación, tabaquismo, uso de algunos medicamentos (como antiinflamatorios) y la respuesta inmunológica del paciente.

¿Están subdiagnosticadas? ¿Suele demorarse el diagnóstico?

Dr. Rainero: Sí, muchas veces están subdiagnosticadas. En la enfermedad de Crohn, por ejemplo, se estima una demora diagnóstica de entre cinco y nueve meses, aunque en algunos casos puede extenderse durante años; en la colitis ulcerosa, ese tiempo suele ser menor. Parte del problema es que los síntomas suelen aparecer de manera intermitente y confundirse con cuadros más frecuentes, como el síndrome de intestino irritable, el estrés o incluso patología hemorroidal cuando hay sangrado. 

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Muchas veces se trata de pacientes jóvenes con síntomas inicialmente leves, lo que lleva a desestimarlos hasta que se vuelven más persistentes o severos”
Dr. Germán Rainero, coordinador del Servicio de Gastroenterología y Endoscopia Digestiva y de la sección de Enfermedades Inflamatorias Intestinales del Hospital Universitario Austral.

¿A qué edad suelen aparecer las enfermedades inflamatorias intestinales?

Dr. Rainero: Puede aparecer a cualquier edad, pero es frecuente que comiencen durante la juventud, especialmente en adolescentes y jóvenes adultos, con un segundo pico de incidencia entre los 60 y 70 años.

¿Qué síntomas de alarma deberían motivar una consulta médica?

Dr. Rainero: El dolor abdominal persistente —especialmente si despierta durante la noche—, la diarrea o deposiciones blandas que se prolongan más de un mes, la presencia de sangre o moco en la materia fecal, la necesidad de evacuaciones frecuentes, la pérdida de peso sin explicación, la urgencia evacuatoria o la sensación de evacuación incompleta son señales que ameritan consulta médica. También pueden encender alertas algunos hallazgos en análisis de sangre, como anemia sin causa aparente o marcadores inflamatorios persistentemente elevados —como la proteína C reactiva o la velocidad de sedimentación globular—, incluso cuando los síntomas digestivos parecen leves. 

¿Qué las diferencia de, por ejemplo, una gastroenteritis o del síndrome de intestino irritable?

Dr. Rainero: Son enfermedades crónicas cuyos síntomas no desaparecen espontáneamente como ocurre con una gastroenteritis aguda, que suele ser autolimitada y resolverse en pocos días. En cuanto al síndrome de intestino irritable, también es un trastorno crónico, pero no produce lesiones inflamatorias visibles. En las enfermedades inflamatorias intestinales, en cambio, pueden encontrarse úlceras y otros signos de inflamación en estudios como la colonoscopia, además de alteraciones en análisis de sangre, como anemia o marcadores inflamatorios elevados.

¿Qué complicaciones pueden aparecer si no se diagnostican y tratan adecuadamente?

Dr. Rainero: Si no se diagnostican o tratan a tiempo, pueden aparecer complicaciones como estrecheces intestinales que requieran cirugía, fístulas en la región perianal, infecciones o internaciones por brotes severos. En algunos casos puede ser necesaria la resección de un segmento del intestino o del colon y, a largo plazo, existe un mayor riesgo de cáncer colorrectal.

Día Mundial de las Enfermedades Inflamatorias Intestinales: las señales que muchas veces se subestiman
No existe una dieta universal para las EII: el abordaje nutricional debe ser personalizado y acompañado por profesionales.

¿Pueden afectar otros órganos además del intestino?

Dr. Rainero: Sí. Estas enfermedades pueden acompañarse de manifestaciones extraintestinales, es decir, compromiso de otros órganos. Las más frecuentes son las articulares —con dolor en manos, rodillas, tobillos o caderas—, las cutáneas, con lesiones como úlceras en la piel o nódulos inflamatorios, y las oculares, como uveítis o episcleritis (cuyos síntomas son el ojo rojo y el dolor ocular). También pueden asociarse a enfermedades del hígado, del corazón o de los pulmones. 

¿Cómo se diagnostican?

Dr. Rainero: El diagnóstico comienza con la sospecha clínica a partir de los síntomas, pero la colonoscopia es una herramienta central porque permite identificar lesiones inflamatorias en el intestino y tomar biopsias para su análisis. Además, suelen indicarse análisis de sangre y estudios por imágenes, como tomografías, resonancias o ecografía abdominal, según cada caso. El diagnóstico se construye integrando la clínica, los estudios complementarios y la evaluación anatomopatológica de las biopsias.

¿Tienen cura?

Dr. Rainero: Hablamos de enfermedades crónicas que, por ahora, no tienen una cura específica. Sin embargo, con el tratamiento adecuado es posible lograr la remisión de la enfermedad y que los pacientes alcancen una muy buena calidad de vida.

¿Cómo cambió el tratamiento en los últimos años?

Dr. Rainero: El tratamiento cambió de forma radical en las últimas dos décadas. Antes, el objetivo principal era controlar los síntomas; hoy, el enfoque apunta a controlar la inflamación en profundidad, prevenir daño intestinal y mejorar la calidad de vida a largo plazo, tanto en la enfermedad de Crohn como en la colitis ulcerosa.  Uno de los grandes hitos fue la llegada de las terapias biológicas y, más recientemente, de tratamientos dirigidos que actúan sobre mecanismos específicos del sistema inmunológico responsables de la inflamación. Esto permitió un abordaje mucho más preciso y personalizado.

Además, ya no se espera a que la patología avance para indicar terapias más potentes: en pacientes con factores de mal pronóstico, muchas guías recomiendan intervenir antes para evitar daño irreversible. Los objetivos actuales son lograr la remisión clínica, cicatrizar la mucosa intestinal, evitar internaciones y cirugías, y preservar una vida cotidiana lo más plena posible.

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Dolor abdominal persistente, diarrea, sangrado o anemia no deberían naturalizarse: el diagnóstico precoz puede cambiar el curso de la enfermedad.

¿La alimentación incide en estos cuadros?

Dr. Rainero: La alimentación no es la causa única de la enfermedad ni existe una “dieta universal” que cure las enfermedades inflamatorias intestinales. Sin embargo, especialmente durante los brotes, algunos alimentos pueden empeorar síntomas como dolor abdominal, diarrea, distensión o urgencia evacuatoria. Entre ellos suelen mencionarse los ultraprocesados, los picantes, el alcohol o las comidas con exceso de grasa.

Por eso, el abordaje nutricional debe ser personalizado y acompañado por un profesional. Durante los brotes puede ser necesario ajustar la alimentación según cada caso, mientras que, una vez alcanzada la remisión clínica, suelen recomendarse hábitos más saludables, como una dieta de estilo mediterráneo, con menor consumo de ultraprocesados y aditivos.

Un punto importante: evitar la automedicación nutricional o las dietas restrictivas que circulan en redes sociales. Eliminar grupos enteros de alimentos sin supervisión puede derivar en desnutrición, pérdida de masa muscular, déficits vitamínicos y peor calidad de vida. El enfoque ideal es multidisciplinario, con trabajo conjunto entre gastroenterólogo, nutricionista y, cuando hace falta, otros especialistas.

¿Cómo impactan en la calidad de vida?

Dr. Rainero: Son enfermedades crónicas que, en muchos casos, presentan síntomas incapacitantes y alteran de forma significativa la calidad de vida. La diarrea, el dolor abdominal, la urgencia evacuatoria, el cansancio y las restricciones durante los brotes pueden modificar profundamente la rutina cotidiana. Además del impacto físico, suelen generar ausentismo laboral o académico, deterioro de la vida social, educativa y afectiva, e incertidumbre frente a la imprevisibilidad de los síntomas.

Día Mundial de las Enfermedades Inflamatorias Intestinales: las señales que muchas veces se subestiman
Las enfermedades inflamatorias intestinales pueden aparecer en adolescentes y adultos jóvenes, y pueden alterar profundamente la rutina cotidiana.

¿El estrés puede desencadenarlas o empeorarlas?

Dr. Rainero: El estrés no se considera la causa de las enfermedades inflamatorias intestinales, pero sí puede influir de manera importante en su evolución y en cómo el paciente vive los síntomas. Muchas personas describen que, en momentos de estrés emocional, laboral, académico o familiar, aparecen o se intensifican molestias como dolor abdominal, diarrea, fatiga o una sensación general de empeoramiento. En algunos casos, incluso, el estrés intenso puede asociarse a un mayor riesgo de brotes o recaídas.

Además, convivir con una enfermedad crónica e impredecible también genera ansiedad y desgaste emocional. La EII puede impactar en aspectos muy cotidianos: tener miedo de no encontrar un baño, alterar el sueño, dificultar los viajes, afectar la vida social, generar ausentismo laboral o académico, incluso repercutir en la autoestima y los vínculos. Por eso, el abordaje no se limita a controlar la inflamación: también contempla el cuidado de la salud mental.

Dicho lo cual, quisiera aclarar: no todo síntoma digestivo en una persona con EII implica necesariamente inflamación activa. En algunos casos, puede coexistir un síndrome de intestino irritable, lo que también debe contemplarse en la evaluación clínica. 

¿Qué mensaje le daría a alguien que naturaliza síntomas como diarrea, dolor abdominal o sangrado porque cree que “ya se le va a pasar”?

Dr. Rainero: Diarrea durante semanas, sangre en la materia fecal, dolor abdominal repetido, anemia o pérdida de peso no son normales. Consultar temprano puede cambiar el curso de la enfermedad, evitar complicaciones y mejorar significativamente el pronóstico.

¿Qué observan en el Hospital Universitario Austral hoy en día en relación a estas patologías?

Dr. Rainero: Vemos cada vez más casos de enfermedades inflamatorias intestinales y también cuadros de mayor complejidad, muchas veces en pacientes que ya atravesaron múltiples tratamientos con respuesta insuficiente. Son situaciones que requieren un abordaje integral y decisiones terapéuticas individualizadas. En ese contexto, la consulta temprana y el diagnóstico precoz son claves. Reconocer los síntomas iniciales y acceder rápidamente a una evaluación especializada permite iniciar tratamientos oportunos, reducir complicaciones, evitar daño intestinal progresivo y mejorar significativamente la evolución a largo plazo.

En el Hospital Universitario Austral, nuestro Servicio de Gastroenterología cuenta con un consultorio especializado en Enfermedad Inflamatoria Intestinal, con un equipo dedicado al abordaje de estos pacientes a cargo de las doctoras Noelia Meligrana, Renata Spiazzi y quien suscribe. Pero, más allá de eso, el mensaje es simple: la consulta no molesta. Muchas personas normalizan síntomas durante demasiado tiempo, y consultar a tiempo puede marcar una diferencia enorme en su calidad de vida.

Día Mundial de las Enfermedades Inflamatorias Intestinales: las señales que muchas veces se subestiman
El Dr. Germán Rainero, coordinador del Servicio de Gastroenterología y Endoscopia Digestiva y de la sección de Enfermedades Inflamatorias Intestinales del Hospital Universitario Austral.
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