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Veinte años en el barrio: la Posta Sanitaria Las Lilas, un modelo de atención primaria orientado a la comunidad
Veinte años en el barrio: la Posta Sanitaria Las Lilas, un modelo de atención primaria orientado a la comunidad

Veinte años en el barrio: la Posta Sanitaria Las Lilas, un modelo de atención primaria orientado a la comunidad

La ampliación de la Posta Sanitaria Las Lilas, impulsada por la Facultad de Ciencias Biomédicas de la Universidad Austral, marca un nuevo capítulo de un proyecto que desde hace veinte años acompaña al barrio con atención primaria, trabajo comunitario y formación: más consultorios, más equipos y nuevos espacios que permiten ampliar la atención y fortalecer el trabajo en el territorio.

Con el apoyo de la Fundación Maestro Cares, la Posta Sanitaria Las Lilas acaba de dar un paso decisivo: cinco consultorios nuevos, un SUM comunitario y un gabinete psicopedagógico que permitirán ampliar la capacidad de atención, fortalecer el trabajo grupal y mejorar la calidad de un proyecto que lleva dos décadas caminando el territorio. “Este salto nos permite acompañar mejor las necesidades del barrio”, explica la doctora Claudia Lascano, directora médica de la Posta. “No se trata solo de atender más, sino de profundizar el seguimiento, la prevención y las actividades educativas que forman parte de nuestro modelo”.

Veinte años en el barrio: la Posta Sanitaria Las Lilas, un modelo de atención primaria orientado a la comunidad
Veinte años después de su inicio en el barrio Las Lilas, la Posta sigue creciendo para acompañar más y mejor: nuevos consultorios, espacios comunitarios y más capacidad de atención.

Como toda institución universitaria, la Facultad de Ciencias Biomédicas se compromete con la comunidad. La investigación, la docencia y la asistencia son pilares que se complementan con una misión adicional, pero no menos importante: la responsabilidad social universitaria. Una facultad moderna busca ser un agente de transformación, no solo un generador y transmisor de conocimiento, sino un motor de cambio socialmente responsable. 

Desde el barrio Las Lilas, en Presidente Derqui (partido de Pilar), el centro acompaña a familias de la zona desde hace veinte años como Centro de Atención Primaria de la Salud. El proyecto comenzó con atención semanal y pocas especialidades, y fue creciendo a paso firme hasta convertirse en lo que es hoy: un sitio clave para la comunidad que abre sus puertas de martes a viernes, con casi una veintena de disciplinas y una trayectoria consolidada. 

“La obra nos permite duplicar capacidad en áreas clave, sumar recursos humanos y crear espacios específicos para actividades educativas y comunitarias”, resume la doctora Lascano sobre esta iniciativa: una referencia territorial sostenida en el tiempo, construida a partir del trabajo cotidiano, la cercanía y la confianza.

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En Las Lilas, ese trabajo se construye con seguimiento, prevención y cercanía.

Atención primaria, en serio

La ampliación llega en un momento fundamental. Tras veinte años de crecimiento sostenido, la Posta acompaña hoy a 3580 familias y alcanza a unas 25.000 personas en su área de influencia. A lo largo de su trayectoria se realizaron más de 107.512 consultas médicas, con 10.370 solo en el último año, además de más de 12.000 visitas domiciliarias desde el inicio del proyecto. Cada año se entregan alrededor de 8.000 tratamientos, junto con talleres y programas de seguimiento orientados a prevenir antes que curar.

El crecimiento no responde a una ambición edilicia sino a una necesidad concreta: más controles, más prevención y mayor continuidad en la atención; más niños que requieren apoyo escolar; más familias que encuentran en la Posta una puerta de entrada temprana y sostenida al sistema de salud.

“La atención primaria de la salud no es un nivel residual ni de menor valor”, aclara la doctora Lascano. “Es un nivel de menor complejidad que pone el foco en la promoción y la prevención, y donde se resuelven alrededor del 75% de los problemas de salud, con equipos interdisciplinarios y una mirada amplia, porque estamos insertos en la comunidad”.

Esa presencia cotidiana marca la diferencia. “Cuando uno recorre el barrio, escucha y conoce las necesidades reales, puede planificar acciones que den respuesta”. Por eso, en Las Lilas conviven enfermería, pediatría, medicina familiar y clínica médica, junto con trabajo social, psicología de niños y adultos, nutrición, odontología y ginecología, además de especialidades como dermatología, cardiología, oftalmología, fonoaudiología y orientación familiar, por poner tan solo unos ejemplos. La ampliación suma ahora espacios específicos para alfabetización y trabajo psicopedagógico, una respuesta concreta a dificultades de aprendizaje detectadas en el territorio.

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La medicina también sucede fuera del consultorio: en recorridas, visitas domiciliarias y conversaciones que ayudan a detectar necesidades reales.

Una red que articula

La Posta Las Lilas tiene un anclaje institucional claro. Es impulsada por la Universidad Austral, a través de su Facultad de Ciencias Biomédicas, y cuenta con el apoyo clave del Hospital Universitario Austral a través de la atención de más de 20 especialidades brindada por cerca de 72 profesionales de la salud.  Participan también activamente residentes de último año bajo supervisión de profesionales. La Posta Sanitaria actúa como primer nivel de atención y articula la derivación y el seguimiento con niveles de mayor complejidad. “Trabajamos en red, con referencia y contrarreferencia. La idea es sumar, articular y acompañar”, subraya la doctora Lascano sobre una iniciativa que, desde el inicio, decidió mirar la salud más allá del síntoma. 

“Detectamos dificultades para acceder a turnos, discontinuidad en los controles de embarazo, problemas de salud bucodental y visual, dificultades de aprendizaje, escolarización intermitente, violencia familiar, consumo de sustancias y problemas de salud mental, que se profundizaron tras la pandemia”, enumera. A eso se añaden patologías crónicas como asma, hipertensión y diabetes, y una baja percepción del riesgo en la salud infantil.

“Cuando hablamos de salud, hablamos también de determinantes sociales: acceso a alimentos adecuados, trabajo, educación, espacios de recreación. Todo impacta”. Por eso, además de las consultas médicas, la Posta desarrolla visitas domiciliarias, talleres educativos —más de 943 desde 2005— y programas específicos como el monitoreo y seguimiento de embarazadas y el programa de salud de la mujer, que facilita estudios y diagnósticos oportunos, entre otras acciones. 

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Más allá de la consulta médica, la Posta impulsa talleres, espacios de acompañamiento y actividades educativas que fortalecen la salud comunitaria.

Escenas que ilustran mejor que cualquier cifra

Las cifras ayudan a dimensionar el alcance, pero el impacto se entiende en escenas del día a día. “Una nena que había repetido segundo grado y no quería leer en voz alta; con apoyo escolar y fonoaudiología, a los tres meses lee su primer cuento frente al grupo. La mamá nos dice que ya no llora cuando hace la tarea”, recuerda la doctora Lascano. O bien, una mujer embarazada que logra sostener sus controles; o una muchacha que encuentra en la Posta una salida posible frente a una situación de violencia. “El verdadero impacto está en las historias”, resume la directora médica de La Posta Las Lilas. 

Vale decir que el centro opera también como un espacio de formación. “Estudiantes y residentes toman contacto con la realidad de la gente, aprenden a escuchar y a ponerse en acción”, ofrece la doctora Lascano. “Muchos descubren acá el sentido más profundo de su vocación. No es asistencialismo: es dar herramientas para que la comunidad pueda resolver sus propios problemas”.

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En La Posta también se forman futuros profesionales: una experiencia donde la medicina se aprende en contacto directo con las personas, sus historias y su comunidad.

Otra manera de aprender a cuidar

En efecto, la Posta Sanitaria Las Lilas no es solo un espacio de atención: es también un lugar de formación. A lo largo de los años, estudiantes de la Universidad Austral y residentes del Hospital Universitario Austral se integran al trabajo cotidiano del centro y encuentran allí algo más que una práctica académica. “Es donde la ciencia se vuelve vínculo y el conocimiento adquiere rostro humano”, define María Milagros Romo Manzini, residente de último año y jefa de residentes de Medicina General y Familiar. En Las Lilas, cuenta, la medicina familiar se ejerce en su sentido más amplio: niños, adultos jóvenes, embarazadas y adultos mayores, con una mirada que incluye la salud física, mental, social y también espiritual. “Aprendemos a tomar decisiones prudentes y contextualizadas, integrando la historia personal, la familia y la comunidad”, explica Romo. Para ella —como para muchos otros— la Posta fue también un punto de inflexión vocacional: una visita inicial bastó para reordenar elecciones y confirmar un camino profesional ligado al cuidado integral y a la equidad. “Me recuerda todos los días por qué y para qué elegí ser médica”, resume.

Esa experiencia de continuidad se repite en quienes crecieron junto al proyecto. Joaquín Monserrat, hoy residente de tocoginecología del Hospital Universitario Austral, llegó a la Posta en 2016 como estudiante de Medicina. Primero recorrió casas y escuchó historias; años después volvió como médico recibido. “Ahí entendés el valor del trato humano desde el primer momento”, asegura quien, hoy día, atiende embarazos de bajo riesgo, realiza controles ginecológicos y deriva al hospital los casos de mayor complejidad, en un circuito de referencia y seguimiento que no se corta. “Lo más gratificante es acompañar todo un embarazo y después ver volver a la paciente con su bebé en brazos. Eso es atención primaria en serio”, dice.

“La Posta es, al mismo tiempo, un servicio a la comunidad y una escuela de humanidad para nuestros estudiantes, residentes y profesionales. Inspirados en una visión cristiana de la persona, queremos seguir formando profesionales de la salud que sepan mirar a los ojos, escuchar, respetar la dignidad de cada paciente y trabajar con otros para romper ciclos de pobreza estructural”, señala el Dr. Guillermo Mazzolini, decano de la FCB.

Desde una mirada institucional, esa presencia de residentes avanzados en la Posta tiene un doble valor. “Por un lado, expresa una actitud solidaria hacia la comunidad; por otro, es una instancia clave de formación en atención primaria”, señala el doctor Raúl Valdez, director del Comité de Residencias. La experiencia en Las Lilas permite comprender que la medicina no empieza ni termina en el consultorio, sino que se construye en el territorio, en la escucha y en la continuidad del cuidado.

A esa experiencia formativa, se suma también la mirada del doctor Fabián Ferroni, cardiólogo y jefe del área ambulatoria de Cardiología del hospital. “Atender en La Posta Las Lilas representa, para mí, una de las expresiones más genuinas del compromiso social de nuestra institución. Desde mi rol, participo de este espacio de asistencia en un barrio de alta vulnerabilidad, donde la medicina recupera su sentido más esencial: la cercanía, la escucha y el acompañamiento sostenido”, señala. 

Ferroni destaca además el trabajo conjunto con el equipo y el valor pedagógico de la experiencia: “La atención se realiza junto al equipo de Cardiología, con la participación activa de residentes de años superiores, quienes acompañan y sostienen el trabajo asistencial con enorme compromiso y vocación. En La Posta brindamos principalmente atención cardiológica ambulatoria, enfocada tanto en el diagnóstico y seguimiento como en la prevención y la educación en salud. Este espacio no solo impacta en la comunidad a la que asistimos, sino que también tiene un profundo valor formativo y humano para quienes integramos el equipo, recordándonos que la práctica médica se construye todos los días en el encuentro con el otro”.

Un hito entre muchos

Volviendo a la reciente ampliación —posible gracias al apoyo de fundaciones, empresas y donantes individuales—, permitirá más consultorios, más equipos y mayor trabajo comunitario. Pero, sobre todo, permitirá optimizar un modo de hacer. Inspirada en una visión cristiana de la persona, que pone en el centro la dignidad humana, el cuidado del otro y el servicio, la Posta Sanitaria Las Lilas sigue apostando a una salud que no llega tarde ni de manera fragmentada, sino que se construye con cercanía, continuidad y compromiso. En Las Lilas, la salud se brinda caminando por el barrio, escuchando y acompañando. Veinte años después, la Posta sigue siendo eso: un lugar donde la medicina se ejerce con conocimiento, pero también con presencia; con datos, pero sobre todo con vínculos. Y donde cada ampliación no marca un punto de llegada, sino una forma de seguir estando.

Cómo colaborar

La continuidad de este modelo depende del compromiso colectivo. Quienes deseen colaborar pueden hacerlo mediante donaciones mensuales o por única vez. Para más información: pslaslilas@austral.edu.ar. También es posible donar a través de Mercado Pago (monto voluntario): 🡺 link.mercadopago.com.ar/linksinimportefcb

https://urlshort.at/DonacionPOSTA

 

La Posta Sanitaria Las Lilas —presente en Instagram como @postasanitaria_univaustral— es una iniciativa universitaria con impacto medible y anclaje territorial. Crece porque funciona. Y funciona porque, desde hace veinte años, escucha, cuida y acompaña.

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