Historias Austral
08 Jun 2026

Un cumpleaños de princesa lejos de casa, pero rodeada de amor

A través de una propuesta pensada para acompañar las internaciones prolongadas desde una mirada humana e integral, Dulce cumplió su sueño de convertirse en princesa por un día y celebró su cumpleaños rodeada del cariño de quienes la acompañan en cada paso de su tratamiento.

Llegar desde Ecuador para atravesar un tratamiento médico lejos de casa no es fácil. Sin embargo, para Dulce y su mamá, Yuli, el acompañamiento recibido durante su estadía en el Hospital Universitario Austral transformó ese desafío en una experiencia marcada también por el cariño, la contención y momentos que quedarán para siempre en su memoria.

Dulce, que acaba de cumplir 3 años, tiene diagnóstico de retinoblastoma bilateral, un tumor maligno que se desarrolla en la retina de ambos ojos y que se presenta principalmente durante la primera infancia. Como parte de su tratamiento, fue sometida a una enucleación de su ojo izquierdo.

Un cumpleaños de princesa lejos de casa, pero rodeada de amor
Dulce recibió un cuento inspirado en su propia historia, para que pueda llevarse consigo los recuerdos de esta etapa y de todas las personas que la acompañaron en el camino.

“Es y será una experiencia totalmente diferente”, cuenta Yuli. “Los tratamientos, el avance en salud y la atención de todo el personal de las diferentes áreas nos hicieron sentir acompañadas desde el primer día. Están totalmente preparados para brindar la atención que los pacientes necesitan”.

La historia comenzó algunos días antes de su cumpleaños. Como parte de “Vale por un sueño”, una iniciativa impulsada por el Comité de Humanización de nuestro Hospital, integrado e impulsado por profesionales de Enfermería, Dulce recibió un ticket dorado que la invitaba a compartir un deseo especial. Esta propuesta busca hacer más llevaderas las internaciones prolongadas y los tratamientos complejos y atender también las necesidades humanas y emocionales de los pacientes y sus familias.

La respuesta de Dulce fue inmediata: quería convertirse en princesa por un día.

Un cumpleaños de princesa lejos de casa, pero rodeada de amor
Profesionales de distintas áreas del Hospital se unieron para hacer realidad el sueño de Dulce y acompañarla en la celebración de sus 3 años.

A partir de ese momento, comenzó una cadena de gestos y personas dispuestas a hacerlo posible. El 26 de mayo aparecieron sus hadas madrinas, quienes la acompañaron en una experiencia especialmente pensada para ella y que culminó el pasado 2 de junio, cuando celebró sus 3 años rodeada de quienes la acompañan día a día.

“Fue una experiencia súper diferente e inolvidable. Aunque estábamos lejos de nuestra familia de sangre, ustedes nos hicieron sentir realmente en familia”, comparte Yuli. La sorpresa fue totalmente inesperada.

Durante este tiempo, el acompañamiento recibido fue, según sus palabras, “totalmente agradable y acogedor”, un sostén fundamental para transitar una etapa compleja lejos de su país.

“
Cumplió su sueño de ser princesa por un día. Ahora, cuando le digo 'amor', me responde: 'No soy amor, soy princesa'”
Yuli, mamá de Dulce.

Estos momentos tienen un valor especial en medio de un tratamiento prolongado. “Son muy importantes porque estamos en un país diferente al nuestro y estamos solas. Además, yo tengo una enfermedad que a veces me impide salir con ella y disfrutar más momentos juntas. Pero gracias a Dios, en el camino me he encontrado con personas increíbles”, comparte.

Si tuviera que resumir toda esta experiencia en una sola palabra, elige una sin dudar: “inolvidable”.

Y cuando recuerda la sonrisa de su hija durante los festejos, la emoción vuelve a aparecer. “Fue grandioso. Días antes me pedía estar con su hermana para festejar su cumpleaños. Pero me di cuenta de que, con todo el cariño que le transmitieron, no sintió esa falta de afecto y amor”.

Para Dulce, todo comenzó con un ticket dorado y el deseo de convertirse en princesa. Lo que siguió fue una historia construida por muchas personas que decidieron acompañarla para que, aun lejos de casa, pudiera celebrar sus 3 años rodeada de amor.

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