Sus síntomas

• Micción frecuente.
• Exceso de apetito y/o sed.
• Pérdida de peso.
• Fatiga.
• Embotamiento.
• Llagas que cicatrizan lentamente.
• Infecciones.

Para el tratamiento, es fundamental que aprenda a manejar su diabetes de la mejor manera. Un control deficiente de la misma puede conducir a un mayor riesgo de enfermedades cardíacas, alta presión, accidente cerebro-vascular, insuficiencia renal, enfermedad periodontal, ceguera e infecciones en las piernas y los pies.

DIABETES TIPO 1
Este tipo de diabetes se desencadena cuando una“reacción autoinmune” destruye las células beta del páncreas. Reacción autoinmune significa que el organismo crea anticuerpos contra sus propias células. Como resultado, el páncreas deja de producir insulina, o no puede producir la suficiente por sí mismo.
El tratamiento consiste en inyecciones diarias de insulina, junto con una alimentación saludable y actividad física regular.

DIABETES TIPO 2
Es el tipo de diabetes más común. A menudo, el páncreas de las personas con diabetes tipo 2 puede todavía elaborar su propia insulina, pero el organismo no la utiliza con efectividad.
Muchas personas manejan esta diabetes simplemente siguiendo una dieta saludable y haciendo ejercicio físico. Al progresar la enfermedad, puede ser que algunas personas tengan que tomar medicación oral o inyecciones de insulina.

DIABETES GESTACIONAL
Es otro tipo común de diabetes. Es un trastorno transitorio que ocurre durante el embarazo, causado por la mayor exigencia
sobre el páncreas. A menudo desaparece con el parto, pero puede reaparecer posteriormente. El tratamiento consiste en dieta saludable, actividad física, y en algunos casos, terapia con insulina.
Según la Organización Mundial de la Salud, más de 175 millones de personas sufren de diabetes en todo el mundo. De esta cifra, el 90% tiene diabetes tipo 2 y el 10% diabetes tipo 1.

¿Es malo el azúcar para mí?

Le han diagnosticado diabetes. De pronto todos tienen un consejo para darle sobre lo que tiene permitido comer y lo que debe evitar. El consejo común es evitar el azúcar.

¿Pero es el azúcar, el culpable de que su nivel en sangre aumente tanto? La respuesta es: sí y no.

Su cuerpo utiliza azúcar (también llamado “carbohidratos”) para obtener energía. Los carbohidratos son la fuente de energía para los músculos y otras funciones del cuerpo; por lo tanto, éstos son necesarios para vivir (de hecho, el
cerebro sólo utiliza azúcar como fuente de energía).

¿Cómo se trata la diabetes?

Las personas con diabetes, asistidas por su médico de cabecera de AUSTRAL SALUD, pueden llevar una vida normal y saludable combinando dieta, actividad física y medicación (de ser necesaria), además de los controles regulares
de glucosa en la sangre.

Su médico de cabecera de AUSTRAL SALUD lo ayudará a determinar cuáles son los objetivos de niveles de glucosa en la sangre adecuados para usted.

Alimentación

No se requiere que siga una dieta estricta. Hay variedad para elegir. Los principales puntos a vigilar son los siguientes:
• Los alimentos que selecciona.
• La cantidad que ingiere.
• El intervalo entre sus comidas y colaciones.

Actividad física
Es sabido que la actividad física regular contribuye a que la insulina actúe mejor. También le ayuda a mantenerse más saludable y a contrarrestar la enfermedad. La actividad física es importante si está tratando de bajar de peso.

Medicación
En la actualidad, la insulina es mucho más segura y sencilla de utilizar que cuando se introdujo por primera vez en 1921. Hay nuevas formas de aplicar inyecciones, relativamente indoloras y tan sencillas que usted puede llevar el equipo consigo,
como si fuera una lapicera.

Algunas personas con diabetes del tipo 2 toman medicación oral o píldoras para controlar sus niveles de azúcar en sangre. Las píldoras no son insulina, sino que contribuyen a que la propia insulina natural actúe mejor.

Controles
El análisis de glucosa en sangre es sencillo y se puede realizar en cualquier momento en que necesite conocer su nivel de
glucosa. Contribuye a indicar la efectividad del tratamiento.

Con la información adecuada, la guía de su médico de cabecera de AUSTRAL SALUD y el nutricionista, usted puede aprender a manejar la diabetes.

Mantenerse en movimiento

Comience con 10/15 minutos de ejercicios, especialmente si no está en forma y planifique sus actividades para realizarlas 3/4 veces por semana, ¡mejor si es todos los días! Comience siempre con 10 minutos de ejercicio de precalentamiento y
elongación, y termine con 10 minutos de elongación.

Si un determinado día planifica hacer ejercicios más vigorosos que los habituales, consuma abundante comida extra antes
de comenzar. Y asegúrese de recuperar sus energías con carbohidratos inmediatamente después. Recuerde ingerir líquidos en abundancia, si es necesario, con azúcar. Puede evitar el nivel de azúcar bajo en sangre (hipoglucemia) mientras se ejercita, sabiendo cómo responde el organismo a la actividad.

Controle el azúcar antes, inmediatamente después y luego de la actividad. Hable con su nutricionista para saber cómo equilibrar su ingesta de comida y los ejercicios físicos para evitar la hipoglucemia.

Importante: Controle con su médico de cabecera de AUSTRAL SALUD cuánto ejercicio puede hacer y qué actividades son más adecuadas para usted antes de comenzar un nuevo programa de ejercicios. No comience un programa de actividades físicas si su diabetes no está controlada.

Complicaciones a largo plazo

Hay tres cosas importantes que es necesario que controle desde el momento en que le diagnostican diabetes:

Los pies:
La diabetes afecta las vías nerviosas, especialmente las de los pies y las piernas. Esto puede provocar pérdida de sensibilidad en esas áreas y que los pies sean vulnerables a lesiones o heridas que quizá no descubra de inmediato.

Proteja sus pies utilizando zapatos suaves y de buen calce, cómodos y que no rocen o aprieten.¡Nunca ande descalzo! Es más difícil percibir las temperaturas altas o los objetos afilados, por lo que es más fácil quemarse o cortarse sin darse
cuenta. Se puede producir una infección antes de que usted lo note.

Los ojos:
La diabetes puede provocar problemas en la vista, aún antes de que usted lo note. En realidad, la diabetes es causante de ceguera. El oftalmólogo (especialista en visión), al cual tiene acceso directo con su plan médico de AUSTRAL SALUD, debe controlar sus ojos por lo menos una vez por año, porque se requiere capacitación especial para detectar y tratar estos
problemas antes de que se agraven. Asegúrese de informarle que tiene diabetes.

Los dientes:
Con diabetes, se producen más infecciones. Asegúrese de informar a su dentista que tiene diabetes para que revise
detenidamente sus encías en cada visita. Un buen cepillado, limpieza con hilo dental y las visitas regulares al dentista
evitarán los problemas dentales.

Cuídese mucho e infórmese:
Es mejor consultar con frecuencia a su médico de cabecera de AUSTRAL SALUD, al nutricionista u otro miembro del equipo como, el oftalmólogo, y hacerles las preguntas necesarias.

Una dieta saludable

El objetivo primario del control de la diabetes es evitar que los niveles de glucosa en la sangre aumenten o disminuyan demasiado, así como también alcanzar niveles de glucosa en la sangre tan similares a los niveles normales como sea posible.

Al tratar la diabetes, lo importante es limitar los carbohidratos que se consumen en una comida y dividirlos durante el transcurso del día. Esto significa que cuando usted come pastas, no debe comer pan en la misma comida. La combinación de estos dos alimentos le aportarán demasiado azúcar y le causarán un alto nivel de azúcar en la sangre.

Usted puede ingerir azúcar, pero debe observar cuánto ingiere cada vez. Por ejemplo, un vaso de jugo de fruta sin
endulzantes equivale a ingerir 6 cucharadas de té de azúcar.

Compárelo con una cucharada de té de azúcar en una taza de café (será mejor que evite los jugos de frutas). Puede, sin embargo, incorporar esa cucharada de té de azúcar en su café, siempre y cuando sólo beba una taza. Es una cuestión
de equilibrio.

Los alimentos con carbohidratos complejos, como son las papas, el arroz, las pastas, el pan y el maíz, se convierten en azúcar.

De la misma manera, las frutas y algunos vegetales dulces y la leche también aportan azúcar a la dieta.

Hablando con su nutricionista, podrá aclarar muchas dudas y obtener más información sobre la incorporación de azúcar y
carbohidratos en su dieta.

La dieta y la nutrición son importantes para la salud de todas las personas. Pero es de suma importancia para el bienestar a largo plazo de las personas con diabetes.

Coma periódicamente y no omita las comidas o los refrigerios.

Coma tres veces por día, con refrigerios si así ha sido recomendado.

Respete las cantidades de alimentos que figuran en su plan de alimentación.

Mida o pese su comida para estar seguro de que las porciones son las correctas.

Conozca los tamaños y los volúmenes de los recipientes y vasos en su casa para saber cuánto está comiendo.

Si su objetivo es perder peso, perder entre ½ kilo y 1 kilo por semana es seguro y saludable.

Una dieta saludable para personas con diabetes es la misma dieta recomendada para todas las personas sanas. Pero debe prestarse especial atención a los alimentos que contienen carbohidratos dado que se convierten fácilmente en azúcar.

Los grupos de alimentos que contienen carbohidratos incluyen: productos derivados de los cereales, leche, frutas y vegetales dulces.

La ingesta de cualquiera de estos alimentos que producen azúcar (carbohidratos) debe ser distribuida a
lo largo del día para ayudar a mantener un nivel estable de glucosa en la sangre.

Es una creencia errónea pensar que una persona con diabetes no debe ingerir alimentos que contengan azúcar. Puede incluir una pequeña cantidad de azúcar en su dieta (10% del total de las calorías).

Aumente la cantidad de fibra en su dieta lentamente y beba de 6 a 8 vasos de líquido por día.

Prestar atención a los ingredientes y leer las etiquetas de los alimentos puede ayudarlo a planificar su dieta de la manera correcta.

Comprender las metas y las pautas para una alimentación saludable pueden marcar la diferencia de cómo usted se siente y qué tan bien puede manejar su diabetes.

Consulte a su nutricionista sobre cómo incluir alimentos que incluyen azúcar en su plan de alimentación.

Alcohol: Existen algunas reglas simples para tener en cuenta cuando beba alcohol. Debe hablar con su médico de cabecera de AUSTRAL SALUD y su nutricionista sobre el consumo de alcohol. Si necesita perder peso, recuerde que el alcohol
tiene un alto contenido calórico.

Si usted consume alcohol y se encuentra bajo tratamiento con comprimidos o insulina para la diabetes, podrá sufrir un bajo nivel de glucosa en la sangre o hipoglucemia.

El equilibrio en la diabetes: Nutrición, actividad física y medcación.

Las claves para un saludable equilibrio.

Es clave la prevención: para evitar los casos graves de hiperglucemia, es importante que nunca deje de recibir la insulina y/o medicación oral.

También es muy importante comprender los efectos que pueden tener el estrés y la enfermedad en sus niveles de glucosa, y estar preparado para manejarlos con eficacia.

Cuando esté enfermo, controle sus niveles de glucosa con frecuencia y aplíquese insulina adicional (según las indicaciones
del médico) si dicho nivel se incrementa mucho.

El trabajo diario para lograr un adecuado nivel de glucosa es fundamental para evitar complicaciones.

La clave para vivir bien cuando El ejercicio se tiene diabetes reside en el equilibrio adecuado entre nutrición, actividad física, e insulina y/o medicación oral.

La hipoglucemia

La hipoglucemia, o “hipo”, ocurre cuando los niveles de azúcar en la sangre son muy bajos y descienden a menos de 70 mg/dl. Afecta más a menudo a las personas que utilizan insulina, aunque también la pueden experimentar las personas que toman medicación oral.

Sus Causas:
• Alimentación escasa, saltear comidas o colaciones.
• Ingerir alcohol.
• Hacer actividad física adicional sin consumir más alimentos.
• Tomar demasiada insulina.

Sus Síntomas incluyen:
• Nerviosismo.
• Desmayo.
• Sensación de mareo y confusión.
• Apetito.
• Incapacidad de pensar claramente.
• Dolor de cabeza y cambios en la visión.
• Cambios de humor.
• Sudoración.

La baja de glucosa en sangre puede ocurrir repentinamente y ser peligrosa. Puede provocar desmayos si no se trata de inmediato. La mayoría de las personas puede distinguir cuando su nivel de glucosa es bajo. La hipoglucemia se produce con mayor frecuencia por la noche o antes del almuerzo.

Si su nivel de glucosa es bajo, coma o beba algo que se transforme rápidamente en glucosa es lo mejor, por ejemplo medio vaso de jugo de frutas o caramelos duros.

¿Qué hacer?

Si siente alguno de estos síntomas, controle su nivel de glucosa. Si no puede hacer el análisis en seguida, suspenda todas las actividades e ingiera algo de glucosa.

Si su nivel de glucosa es bajo, es importante que suministre algo de glucosa a su torrente sanguíneo de inmediato.

Importante:
Para tratar la hipoglucemia, no deben utilizarse bebidas sin alcohol dietéticas ni edulcorantes artificiales.

En las farmacias se venden gelatinas o tabletas de glucosa. Siempre las debe llevar con usted. También es una buena idea tener colaciones y tabletas de glucosa extra en el auto, en el trabajo y en la mesa de luz, por si acaso.

Tener una hipo no significa necesariamente que no esté controlando su diabetes.

¿Por qué ocurrió la hipo?
En este caso, hágase las siguientes preguntas: ¿Salteé una comida? ¿Mi comida se retrasó?¿Comí menos de lo habitual en miúltima comida? ¿Me apliqué la dosis correcta de insulina en mi última inyección? ¿Hice actividad física intensa en la última hora?¿Me acordé de ingerir carbohidratos adicionales antes de comenzar?

Si los síntomas son frecuentes, consulte con su médico de cabecera de Austral Salud, puede ser necesario modificar
su dosis de insulina.

Un buen aliado: El ejercicio

Si hace gimnasia regularmente, ya sabe cuánto mejor lo hace sentir. Lo importante es comenzar a hacer alguna actividad de manera regular. Igualmente, siempre contrólese con su médico antes de comenzar cualquier nueva rutina de gimnasia.

Le sorprenderá ver cómo puede aumentar rápidamente su tiempo de actividad física si incluye estos consejos sencillos para una vida activa.

Para comenzar:
Realizar actividades físicas 3-4 días por semana puede disminuir la resistencia a la insulina. Y a medida que disminuye, usted necesita menos insulina para movilizar la glucosa desde la sangre a las células.

La pérdida de peso y el aumento de la masa muscular también ayudarán a que su organismo utilice la insulina con más
eficiencia.

Haga cosas que le gusten, por ejemplo caminar, ya que ayuda a mantener la presión sanguínea y el colesterol bajos, y reduce el riesgo de enfermedades cardiovasculares, la mayor causa de mortalidad en las personas con diabetes.

Comience lentamente, recuerde que no es la cantidad semanal de ejercicios extenuantes lo que importa, sino la cantidad total de ejercicios. Propóngase realizar por lo menos 30 minutos diarios de actividad física.

La actividad física regular es una de las mejores maneras de contribuir a mantener más estables sus niveles de glucosa en la sangre.

Siga estos consejos:
Utilice escaleras en vez de ascensor.
Camine al hacer las compras.
Camine para comprar el almuerzo, o hacer trámites.
Permanezca parado al hablar por teléfono.
Vaya a donde están sus compañeros de trabajo en vez de llamarlos por teléfono o enviarles un mail.
Si puede, camine en vez de conducir, o utilice transporte público.
Camine después de la cena en vez de sentarse y mirar TV.
Cambie las reuniones en restaurantes por actividades.
Sea activo, visite parques, museos, mercados de alimentos frescos.

Le sorprenderá ver cómo puede aumentar rápidamente su tiempo de actividad física si incluye estos consejos sencillos para una vida activa.

Recuerde:
Participe de una amplia variedad de actividades para evitar el aburrimiento. Comience lentamente. ¡Diviértase! y haga de la actividad física parte de su vida diaria. Un estilo de vida activo proporciona bienestar y evita problemas cardiovasculares.