
Tras meses de tratamiento y acompañamiento, la familia de León agradeció y reconoció el trabajo y la dedicación de los equipos de Cirugía Cardiovascular Infantil y de Cuidados Intensivos Pediátricos del Hospital Universitario Austral.
El 27 de febrero de 2025 nació León. Llegó al mundo con una condición poco frecuente —síndrome de Ellis–van Creveld— y una cardiopatía congénita muy severa, conocida como síndrome de Shone, que comprometía distintas estructuras de su corazón. A los pocos días de vida fue intervenido por primera vez. Luego atravesó nuevas cirugías y meses de internación, en un trabajo articulado y constante entre el Servicio de Cirugía Cardiovascular Infantil y la Unidad de Cuidados Intensivos Pediátricos.
Para sus doctores y sus papás, cada día contaba, cada tratamiento e intervención, cada proceso fue un día a la vez.
“Fueron ocho meses que la peleó como un campeón”, resume el Dr. Christian Kreutzer, jefe del Servicio de Cirugía Cardiovascular Infantil.
En noviembre, León nos dejó de acompañar a causa de complicaciones asociadas a su enfermedad de base. Pero gracias a la fuerza y a las ganas de compartir con sus papás que mantuvo durante más de 240 días, junto al compromiso del equipo y a cada intento por darle una oportunidad más, su familia pudo abrazar un tiempo invaluable con él.
La semana pasada, Martín, su papá, hizo entrega de una placa de reconocimiento al Dr. Kreutzer y al Dr. Tomás Iolster, jefe de la Unidad de Cuidados Intensivos Pediátricos, como gesto de agradecimiento hacia los equipos de Cirugía Cardiovascular Infantil y de Cuidados Intensivos Pediátricos por la dedicación, el esfuerzo y el compromiso sostenido durante todo el proceso.
“Lo vimos sonreír. León conoció el parque. Hicimos cosas impensadas con el pronóstico que tenía”, compartió su familia.
Gestos como este reflejan el valor del trabajo en equipo y el sentido profundo de la tarea de los profesionales de la salud: acompañar, cuidar y estar presentes para que cada familia pueda transitar su historia con el mayor sostén posible.
La institución agradece a Martín y a su familia por la confianza y por permitir compartir la historia de León, que dejó una marca profunda en todos los que lo acompañaron.









