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Las primeras horas de vida de un bebé

Nacer es un viaje complicado, quizás el más “costoso”, porque para salir al exterior el bebé no sólo tiene que atravesar un canal estrecho y lleno de obstáculos, sino también adaptarse rápidamente a un medio que poco tiene que ver con el ambiente cálido y acogedor en el que vivió durante los últimos nueve meses.

“Hace 20 años, cada vez que me tocaba ir a sala de partos a recibir un recién nacido no tenía en cuenta lo violento y difícil de llevar para el bebé que eran los procedimientos de rutina. Para revertir esta situación pensamos que una de las cuestiones más importantes a tener en cuenta al momento del parto, inmediatamente después del nacimiento y siempre pensando en el bienestar del bebe y su mamá, es colocarlo sobre el vientre o el pecho de su madre en contacto piel con piel”, expuso el Dr. Ricardo de la Calle, médico del staff de Pediatría del Hospital Universitario Austral (HUA).

Para el bebé que nace sin complicaciones y lo que busca es retornar a la panza de su mamá, ser colocado en cualquiera de esas dos posiciones es lo más parecido a estar en estrecho contacto con ella.

Así, esta maniobra tan sencilla aporta múltiples beneficios, ya que no sólo favorece el proceso de vinculación temprana entre madre e hijo, sino también una mejor instauración de la lactancia materna, porque por el olor y el color el bebé es capaz de reconocer el pezón de su madre, y dirigirse a él espontáneamente para realizar la primera succión. Hay que respetar ese instinto, y luego sí pesar al niño.

“Por otro lado, cabe destacar que mientras el bebé está sobre su madre, se puede cortar perfectamente el cordón umbilical, así como también realizar las primeras valoraciones sobre las características vitales del niño de manera poco traumática y no invasiva. Esto también contribuye a la estabilidad cardiorrespiratoria del bebé y a la regulación de su temperatura”, agregó el especialista.

De acuerdo con los protocolos actuales, los primeros momentos en la sala de partos también sirven para administrar la profilaxis de la vitamina K (para reducir el riesgo de enfermedad hemorrágica) y la profilaxis oftálmica neonatal que contribuye a evitar infecciones. En muchos hospitales, junto a estas medidas, también se administra la primera vacuna contra la hepatitis B.

“Después de esas primeras horas, generalmente los recién nacidos entran en un periodo de descanso. Los recién nacidos suelen dormir durante periodos cortos y poco profundos, ya que se despiertan a menudo y demandan el pecho. Hay que aprender a reconocer los signos de búsqueda para atenderlos, anticipándose al llanto”, comentó el Dr. de la Calle y remarcó que es “importante que la mamá trate de adaptarse a los horarios del bebé”.

También, hay que señalar que durante las primeras horas de vida es fundamental tomar a los niños en brazos, proporcionarles consuelo y que se sientan “arropados”.

Por último, la primera exploración pediátrica completa del bebé dentro de la internación se lleva a cabo durante las primeras 12 o 24 horas de vida, una vez que el pequeño y su madre conviven en una habitación.

Antes del alta, el chequeo se repite para valorar la audición del bebé y realizar las pruebas correspondientes para descartar diferentes enfermedades metabólicas. Este es “el famoso” pinchazo en el talón.

En ese momento también se controla si el bebé orina frecuentemente y si ya eliminó el meconio, nombre con el que se conoce a las primeras deposiciones. Finalmente, se analiza la evolución del peso y su adaptación a la lactancia.

Cuestiones a tener en cuenta al irse a casa

-El próximo control dependerá del examen del niño y sus antecedentes al momento del alta (complicaciones, descenso del peso, coloración amarillenta de la piel, etc).

-La lactancia hay que disfrutarla y no sufrirla. Esto quiere decir que ante cualquier inconveniente, hay que consultar al pediatra, las enfermeras y las puericultoras, que están para ayudar a la flamante mamá.

-Para garantizar la seguridad de los pequeños en esas primeras horas tras su nacimiento, es importante no abrigarlos en exceso y acostarlos boca arriba para reducir el riesgo de muerte súbita.

-No es recomendable colocar peluches ni otro tipo de objetos en su cuna

-Los niños tienen capacidad para ver a una distancia similar a la que alcanza su mano, y lo que más les divierte son las caras de sus padres sonriendo. También pueden reconocer sus voces, que ya oían de manera atenuada por el líquido amniótico, así que es importante estar con ellos y hablarles desde su nacimiento.

-No es necesario estar en silencio absoluto, porque los bebes están acostumbrados al ruido.

-Los recién nacidos suelen presentar signos como espasmos, hipo, estornudos o temblores de la mandíbula que a veces resultan inquietantes para los padres. Sin embargo, éstos son completamente normales y tienen relación con la maduración.

-No se recomienda la presencia de muchas visitas durante los primeros días, ya que es un momento para vivirlo y disfrutarlo en familia. Por otro lado, quienes entran en contacto con el bebé pueden “arrastrar” enfermedades.

Contacto:
*Dr. Ricardo de la Calle
Médico del staff de Pediatría
Hospital Universitario Austral
rdelacal@cas.austral.edu.ar

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