fbpx
Compartir

Solicitá un Asesor

Deje sus datos para recibir las novedades del Hospital

Novedades

Los estudios hormonales más importantes que deben realizarse las mujeres

Debido en parte a la función reproductiva, las mujeres se deben realizar a lo largo de su vida una serie de estudios que son importantes porque permiten detectar a tiempo ciertas patologías o bien, mantener un correcto estado de salud. 

Entre los principales se cuentan los estudios hormonales que sirven para evaluar la función tiroidea ya que, después de los 35 años de edad las mujeres tienen mayor riesgo de presentar, por ejemplo, disfunción tiroidea. En estos análisis se evalúa el nivel de las hormonas TSH ATPO ATG.

“Por otro lado, en edad fértil, el hipotiroidismo puede provocar, entre otras cosas, infertilidad así como también abortos en el primer trimestre. Por eso, si existe algún síntoma o signo relacionado a la disfunción de la glándula tiroidea que lo amerite, hay que evaluar su funcionamiento sin límite de edad”, refirió al ser consultada la Dra. Jorgelina Guerra, médica de endocrinología del Hospital Universitario Austral (HUA).

Por su parte, la medición de prolactina es otro de los estudios que se solicitan, aunque sólo cuando “hay clínica” que así lo amerite. Esto ocurre, por ejemplo, cuando la mujer padece falta o alteración del periodo menstrual o secreción mamaria.

“Vale aclarar que la primera causa de elevación de la prolactina es el hipotiroidismo; aunque también hay otras como la toma de diferentes medicaciones, o la presencia de tumores de hipófisis, que son productores de prolactina”, sostuvo Guerra.
 
También, es importante evaluar el metabolismo fosfocalcico, aunque esto no se hace estrictamente con hormonas sino con estudios de marcadores metabólicos óseos que muestran la formación o la pérdida a cualquier edad, y ante la presencia de causas secundarias de osteoporosis como, por ejemplo, la enfermedad celiaca y la toma crónica de corticoides.

“Esta prueba también se realiza entre los seis meses y el año de la falta de menstruación, es decir llegado el momento de la menopausia, o entre los 45 y 55 años. Esa época también es propicia para evaluar la función ovárica (o sea, la producción de estrógenos)”, agregó la Dra.

En cuanto a la periodicidad de los controles, la especialista destacó que una paciente con diagnóstico de hipotiroidismo, por ejemplo, debe controlarse anualmente; aunque si está embarazada los controles durante los nueve meses de gestación deben ser periódicos.

Para los demás estudios, la frecuencia dependerá del diagnóstico que se obtiene, y de si existe o no una patología.
 
Respecto a la cuestión hereditaria, y a si la genética influye o no, la Dra. Jorgelina Guerra expuso: “Tiroiditis autoinmune, tiroiditis linfocitaria crónica o tiroiditis de Hashimoto -todos sinónimos- son el mejor ejemplo de herencia en la patología tiroidea. Esto muestra que hay una predisposición autoinmune a presentar enfermedad tiroidea. Sin embargo, otras patologías o enfermedades endocrinológicas son independientes”.

Contacto:
*Dra. Jorgelina Guerra
Médica de Endocrinología
Hospital Universitario Austral
JGUERRA@cas.austral.edu.ar

Acreditado por Joint Commission InternationalOAAMiembro de la Red Global de Hospitales Verdes y Saludables