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Principales avances en la Enfermedad de Parkinson

hands-981400_1920 (3)DÍA MUNDIAL DE LA ENFERMEDAD DE PARKINSON

“Reconocida por sus síntomas motores (temblor, lentitud de movimientos y rigidez muscular), también hay otros, los no motores, entre los cuales se cuentan la depresión, la ansiedad, la disminución de la concentración, la pérdida de memoria, la constipación, la pérdida del olfato y los trastornos del sueño. De hecho, algunos de ellos como la pérdida del olfato, la constipación y los problemas del sueño preceden en varios años a la aparición de la sintomatología motora”, enumeró el Dr. José Antonio Bueri, jefe del servicio de Neurología del Hospital Universitario Austral.

Aunque la causa de la Enfermedad de Parkinson parece ser una combinación entre factores genéticos y otros que tienen que ver con el estilo de vida y el medio ambiente (alta concentración de pesticidas en el “hábitat”, frecuentes traumatismos de cráneo, infecciones como Hepatitis C e historia de depresión), se han descripto más de 20 genes distintos capaces de causar la enfermedad, que se hallan en sólo una minoría de pacientes.

“Investigadores de la Universidad de Nebraska descubrieron que una droga que bloquea células microgliales, un tipo que brinda soporte a las neuronas, puede evitar que aquellas ataquen a las neuronas dopaminérgicas, afectadas en la Enfermedad de Parkinson. Este estudio fue conducido en ratones de laboratorio y resalta el papel de factores inmunitarios en la génesis de esta patología, abriendo nuevas avenidas a futuros tratamientos”, describió el especialista.

Finalmente, un grupo de fármacos utilizado hace muchos años para tratar la Enfermedad de Alzheimer –se denominan inhibidores de una enzima llamada acetilcolinesterasa- ha mostrado resultados alentadores en el mejoramiento de problemas de la marcha y equilibrio en pacientes con Parkinson, y estudios recientes parecen indicar que podrían ser útiles en este sentido, como adjuntos a la terapia antiparkinsoniana clásica.

Así, entonces, son diversas y múltiples las alternativas tanto para la detección como el abordaje, al margen del tratamiento clásico de esta enfermedad crónica –al igual que la hipertensión arterial o la diabetes- que debe ser diagnosticada por un neurólogo, preferentemente especialista en trastornos del movimiento.

El abordaje clásico consiste en la combinación de levodopa, un agonista dopaminérgico, y otros medicamentos que modulan el efecto de la levodopa. Además, hay que sumar terapia física y, en ocasiones, apoyo psicológico.

Contrariamente a su habitual asociación con los adultos mayores, hay muchos casos de comienzo temprano de Enfermedad de Parkinson, con más de 30 años de evolución.

Si bien la enfermedad prácticamente no afecta la expectativa de vida, suele causar problemas en la calidad de la misma, sobre todo luego de cinco o más años del inicio. Muchos de estos problemas pueden ser controlados y mitigados con la medicación actual para tratar esta enfermedad, aunque eso dependerá de la etapa de la misma.

“Para casos de pacientes con fluctuaciones motoras rebeldes y severas existe una forma de administración de levodopa en gel, por vía intestinal. Para ello es necesario colocar una gastrostomía, o botón gástrico. De esta manera, el efecto de la levodopa es más continuo y parejo a lo largo del día. Por otro lado, se está estudiando el uso de factores neurotróficos para evitar el avance de la enfermedad”, postuló Bueri y completó: “Hay mucha actividad de investigación en el mundo científico para lograr mejores tratamientos para los síntomas de la Enfermedad de Parkinson. Año tras año aparecen novedades y lo que se busca no son sólo terapias sintomáticas más eficaces sino una cura para esta enfermedad, ya que éste es el anhelo de todos”.

 

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