fbpx
Compartir

Solicitá un Asesor

Deje sus datos para recibir las novedades del Hospital

Novedades

Exceso de peso en el embarazo: complicaciones y la importancia de la prevención

 

Tanto para la mamá como para el bebé existen diversos cuadros que se asocian al sobrepeso. Se estima que una mujer embarazada debería aumentar entre 8 y 12 kilos.

En los últimos años el peso excesivo se convirtió en uno de los principales problemas de salud a nivel mundial.

Y las mujeres embarazadas, y por ende sus bebés, no sólo no están exentas sino que presentan cierta predisposición a sufrir complicaciones graves vinculadas a la gestación, tales como la hipertensión y diabetes. Además, el exceso de peso en el embarazo provoca malestar y molestias.

Recientemente The Lancet Diabetes & Endocrinology publicó un análisis sobre la creciente carga de la obesidad materna en todo el mundo, destacando la necesidad de que la comunidad médica y los pacientes se enfoquen en controlar el sobrepeso antes del embrazo.

Esto es muy importante porque estimaciones muestran que el 20% de las mujeres serán obesas antes de 2025, una estadística decepcionante, sobre todo teniendo en cuenta que la obesidad durante el embarazo aumenta el riesgo de efectos adversos para la salud, tanto de la madre como del niño. La obesidad durante el embarazo aumenta el riesgo de problemas de salud a lo largo de toda la vida en los niños, incluyendo la obesidad, la diabetes tipo 2 y las enfermedades cardíacas.

En cuanto a los parámetros, le preguntamos a la Dra. Micaela Iglesias, integrante del servicio de Obstetricia del Hospital Universitario Austral, cuándo se puede decir que una mujer embarazada presenta sobrepeso.

“Actualmente se utilizan diversos sistemas para definir y clasificar la obesidad. El más frecuente es el Índice de masa corporal (IMC) que relaciona el peso y la altura. Con éste, teniendo en cuenta el peso previo al embarazo, podemos estimar cuánto debería aumentar una mujer gestante. El aumento estimado e ideal va de los 8 a los 12 kg.”, comentó.

“Previo al embarazo, continuó la Dra., la obesidad materna predispone la esterilidad y también los abortos tempranos; y durante la gestación el sobrepeso triplica el riesgo de hipertensión y sus complicaciones como por ejemplo la preeclampsia”.

Además, los bebés de mujeres con estas características suelen crecer menos. Por otro lado, aumenta el riesgo de padecer diabetes gestacional, con el agravante de que estas pacientes pueden persistir diabéticas luego del embarazo.

Como complicación “extra” vale mencionar que los recién nacidos de madres diabéticas suelen tener alto peso para la edad gestacional, y que esto se asocia a complicaciones durante el parto y el control metabólico del recién nacido.

También se sabe que la obesidad de la mamá gestante está fuertemente asociada a las cesáreas de urgencia, así como también a una mayor tasa de hemorragias postparto e infecciones de la herida en el puerperio.

“Finalmente, una de las consultas más frecuentes durante el control prenatal es el dolor lumbar, ya que el peso del útero asociado al exceso de peso recae sobre la pelvis, lo que provoca molestias sobre todo en las últimas etapas del embarazo”, postuló Iglesias y coincidió con el análisis de la publicación extranjera: “Si bien la información parece alarmante, es importante conocerla para prevenir el aumento de peso excesivo antes y durante el embarazo. Por eso, desde la primera consulta es fundamental aconsejar a la mamá gestante sobre qué alimentos debe consumir y en qué cantidad, entendiendo que es esperable el aumento de peso sobre todo en el último trimestre del embarazo. Inclusive, de ser necesario o si la paciente lo solicita, siempre se puede recurrir a un nutricionista que ayude a la paciente a elegir los alimentos más adecuados”.

Contacto:

*Dra. Micaela Iglesias
Integrante del staff de Obstetricia
Hospital Universitario Austral

Acreditado por Joint Commission InternationalOAAMiembro de la Red Global de Hospitales Verdes y Saludables