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Vivir bien con la EPOC: todos, en todas partes

El 18 de noviembre se celebra el Día Mundial de la EPOC para concientizar sobre esta enfermedad. El Dr. Daniel Pérez Chada, del Hospital Universitario Austral, explicó que se debe educar sobre los efectos nocivos del tabaco.

Cada tercer miércoles de noviembre se celebra el Día Mundial de la Enfermedad Pulmonar Obstructiva Crónica (EPOC) y el lema del 2020 es «Vivir bien con la EPOC: todos, en todas partes». Según la Global Initiative for Chronic Obstructive Lung Disease (GOLD), “el objetivo de este año es enviar un mensaje positivo tanto a los pacientes como a los proveedores de que, aunque la EPOC no tiene cura, hay muchas formas de vivir activamente”.

El Dr. Daniel Pérez Chada, Jefe del Servicio de Neumonología del Hospital Universitario Austral, aseguró que “la prevención debe comenzar en la familia; seguir en la escuela, educando para la salud sobre los efectos nocivos del tabaco; y continuar en la adolescencia y edad adulta. Si no se consumiese tabaco, prácticamente la EPOC no existiría”.

La principal causa de la EPOC es el tabaco, tanto para fumadores activos como pasivos, aunque también se destaca la inhalación de humo de leña y la exposición a contaminación ambiental.

La EPOC no tratada puede producir dificultad para respirar que impacte en la vida cotidiana, pérdida de la calidad de vida y puede evolucionar con empeoramientos que lleven a consultas por guardia o incluso a internaciones. Muchos estudios muestran que hasta 80% de las personas que sufren la enfermedad desconocen tenerla. El tratamiento adecuado, incluyendo la prevención de las causas de progresión de la enfermedad, puede prevenir las complicaciones”, detalló el Dr. Alejandro Videla, médico del Servicio de Neumonología del Hospital Austral.

Se trata de una enfermedad pulmonar progresiva que tiene como síntomas la sensación de falta de aire, tos persistente, catarro bronquial y silbidos en el pecho. Puede diagnosticarse a través de una prueba sencilla denominada “Espirometría”, que mide la cantidad y la velocidad del aire inspirado y espirado. Una vez detectada, su tratamiento puede retrasar su progresión, mejorar los síntomas y evitar complicaciones.

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