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Corpus Christi

Corpus Christi es la fiesta solemne del Cuerpo y la Sangre de Cristo, de la presencia real de Jesucristo en la Eucaristía, instituida por Jesús durante la última cena -la noche previa a morir en la Cruz por todos los hombres-.

En la Procesión, llevamos a Jesús hecho pan por y para cada uno de nosotros a través de las distintas áreas del hospital. Es un signo de que Cristo camina junto a cada persona. Jesús pasa cerca de los enfermos, de las familias, de los profesionales, de todos los que sufren y de los que se abren a Dios.

Jesucristo está realmente presente en la Eucaristía

En el Santísimo Sacramento de la Eucaristía están contenidos verdadera, real y sustancialmente el Cuerpo y la Sangre, el alma y la divinidad de nuestro Señor Jesucristo, y, por consiguiente, Cristo entero. Esta presencia se denomina «real», no a título exclusivo, como si las otras presencias no fuesen «reales», sino por excelencia, porque es substancial y, por ella, Cristo, Dios y hombre, se hace totalmente presente.

Nuestros ojos ven pan, blanco y sin levadura; nuestra fe afirma: “¡¡Es el Cuerpo de Cristo!! Que se hace pan para que yo pueda alimentarme con Él”. Y concluye: “Gracias Señor, Dios mío, por tu infinita generosidad”.

Jesús conoce nuestras alegrías, cansancios y dolores. En la Eucaristía, se hace cercano para fortalecernos, consolarnos y perdonarnos. Así, nos acompaña en el sufrimiento y nos llena de esperanza. Los cristianos descubren en la oración ante el Santísimo Sacramento una paz profunda que sólo Dios puede dar.

Algunas preguntas frecuentes

¿Qué significa la bendición con el Santísimo?

Cuando el sacerdote bendice con Jesús en la Custodia es Jesús mismo quien nos bendice. A Él le damos gracias por todo lo que tenemos y le pedimos por nuestras necesidades porque toda bendición es acción de gracias a Dios y petición a Él.

¿Qué debo hacer cuando pasa la procesión?

No hace falta nada especial: ni saber ni hacer mucho. Basta abrir el corazón y pedir la fe en Él que nos salva de nuestras debilidades y pecados. Se puede mirar a Jesús, hacer la señal de la Cruz, agradecer y/o pedir en silencio. También orar y alabar: elevar el corazón a Dios.

¿Cómo puedo vivir este momento?

Podés: hacer silencio interior; mirar a Jesús con fe; hablarle con sencillez; pedir por vos y por los demás; darle gracias, o, simplemente, dejarte acompañar por Él. Aunque uno no sepa rezar mucho, basta decirle: “Jesús, en Vos confío”.

¿Pueden participar quienes están alejados de la Iglesia?

Sí. Jesús se acerca a todos y a todos se ofrece: bendice a todos los que se abren a Él. Por eso, la procesión y la bendición son también una invitación a reencontrarse con Dios.

¿Quién puede comulgar?

Para recibir la Comunión hace falta:

  • Estar bautizado en la Iglesia Católica.
  • Creer en la presencia real de Jesús en la Eucaristía (el Pan Consagrado).
  • No tener conciencia de haber ofendido gravemente a Dios.

(Si hace mucho que una persona no se confiesa, es bueno hablar con un sacerdote y confesarse si es necesario, para aprender y mejorar en la relación con Dios y con los demás).

Para leer la adoración eucarística, hacé clic acá.

Para conocer canciones, hacé clic acá

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